El «maná» de las apuestas deportivas online busca su lugar en Sudamérica

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La fuerte expansión que Internet ha tenido en todo el mundo, y sobre todo en los países emergentes, en los que las clases medias aumentan su importancia progresivamente, ha creado nuevos y lucrativos modelos de negocio. Entre ellos, las apuestas deportivas online mueven cada vez más dinero y buscan hacerse un hueco en Sudamérica, una región en la que apenas hay regulación al respecto pero que, según los responsables de varias compañías del ramo, ofrecen las mejores expectativas de negocio. La fuerte expansión que Internet ha tenido en todo el mundo, y sobre todo en los países emergentes, en los que las clases medias aumentan su importancia progresivamente, ha creado nuevos y lucrativos modelos de negocio. Entre ellos, las apuestas deportivas online mueven cada vez más dinero y buscan hacerse un hueco en Sudamérica, una región en la que apenas hay regulación al respecto pero que, según los responsables de varias compañías del ramo, ofrecen las mejores expectativas de negocio.

Argentina es un caso claro de los problemas y trabas legislativas que se dan en este sector. Allí, la compañía Bwin, que se autoproclama como la líder mundial del sector, se encuentra en problemas judiciales por operar en el país, en el que las apuestas por Internet son ilegales. Tal y como señala el diario Perfil, se estima que los operadores sin licencia ganan alrededor de 150 millones de dólares anuales por su actividad, una cifra que demuestra fehacientemente el poder económico del sector.

Laura Guillot, consultora de Gambling Online, se muestra tajante en su pronóstico. “América Latina es un mercado de gran potencial para la industria del juego y apuestas online. Algunos informes revelan que los juegos de azar por internet podrían generar más de 150.000 millones de dólares en toda la región”, asegura. Pero hay cuestiones, como el uso de internet, que están frenando este importante mercado que, fuera del debate moral o ideológico, deja grandes ingresos en forma de impuestos si la regulación es la debida.

Esa regulación, según Guillot, “es aún muy incipiente”. Guillermo Gabella, presidente de la Asociación Latinoamericana de los Juegos de Azar (Alaja), se suma a esta opinión. La legislación es bastante ambigua en este sentido ya que “las apuestas online no están expresamente prohibidas en América Latina, pero tampoco están permitidas”.

La tendencia, como ha ocurrido en EEUU, podría derivar en la prohibición. Sin embargo, poniendo el ejemplo del gigante norteamericano, Guillot rechaza esta opción porque “no ha podido evitar que sus ciudadanos apostasen en plataformas de juego de otros operadores internacionales. Es obvio que si a los jugadores no se les presenta una oferta regulada atractiva seguro que irán a jugar a páginas en el mercado negro que muchas veces no contarán con ningún tipo de control ni garantías.”

El dinero de lesos jugadores, que buscan alternativa en otros países con una legislación prohibicionista, haría daño a un mercado incipiente en América Latina. Según datos aportados por Guillot, Costa Rica lidera el mercado del juego y las apuestas por Internet (en general, no sólo las deportivas) con 14.500 millones de dólares al año. También son importantes los resultados de Brasil, donde se generan más de 7.000 millones anuales, o Argentina, el tercer territorio más pujante con una recaudación de 4.500 millones.

El negocio de las apuestas deportivas movió el pasado año cerca de 20.000 millones de dólares en todo el Mundo. En la actualidad, de ese monto, apenas 700 millones se generaron en los países latinoamericanos, debido principalmente a las restricciones legales que están vigentes en muchos de esos países. Unos números que las compañías de apuestas están dispuestos a incrementar, siempre y cuando las naciones del subcontinente acepten que el negocio pueda hacerse un hueco en la oferta cibernética.

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