“El gran filón”

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Los proyectos necesarios que las petroleras internacionales tienen que llevar a cabo para explotar las enormes reservas submarinas de Brasil se pueden llegar a convertir en un verdadero quebradero de cabeza si las compañías no consiguen la financiación necesaria. Repsol YPF ha decidido sacar a Bolsa en torno al 40% de su filial brasileña para poder obtener la financiación necesaria que le permita llevar a cabos sus ambiciosos planes en el país latinoamericano. Otras, como Shell, han optado por vender participaciones en algunos de sus bloques brasileños para desarrollar sus proyectos. Son tan inmensos los yacimientos petroleros brasileños en el océano Atlántico que la Marina planea la construcción de once grandes navíos para patrullarlos constantemente. Los proyectos necesarios que las petroleras internacionales tienen que llevar a cabo para explotar las enormes reservas submarinas de Brasil se pueden llegar a convertir en un verdadero quebradero de cabeza si las compañías no consiguen la financiación necesaria. Repsol YPF ha decidido sacar a Bolsa en torno al 40% de su filial brasileña para poder obtener la financiación necesaria que le permita llevar a cabos sus ambiciosos planes en el país latinoamericano. Otras, como Shell, han optado por vender participaciones en algunos de sus bloques brasileños para desarrollar sus proyectos. Son tan inmensos los yacimientos petroleros brasileños en el océano Atlántico que la Marina planea la construcción de once grandes navíos para patrullarlos constantemente.

La decisión de los ejecutivos de Repsol de colocar en el mercado un porcentaje importante de sus activos brasileños, para financiar las inversiones destinadas a extraer el inmenso potencial de las reservas descubiertas en las costa brasileña, está atrayendo el interés de numerosos inversores internacionales, y entre otros, el de algunas de las grandes petroleras chinas.

Según ha publicado el diario Expansión, Cnpc, Cnooc y Sinopec, tres grandes compañías asiáticas de la energía, estarían en la lista de potenciales interesados en los activos de la compañía española en Brasil.

La compañía española también ha analizado la posibilidad de una colocación directa entre inversores cualificados. Fuentes del mercado petrolero indican que, en esta segunda opción, encaja el interés de un inversor industrial dentro del sector petrolero y que podrían haberse establecido ya los primeros contactos con un grupo de capital chino.

Pese a todo, antes de que Repsol traspasara parte de sus activos de Brasil, según la legislación del país, el grupo estatal Petrobras tendría la opción del derecho de tanteo previo.

La petrolera española participa en 21 bloques de las principales cuencas exploratorias de Brasil (Campos, Santo y Espírito Santo) y es la principal compañía privada en dominio minero exploratorio en aguas marinas en dichas cuencas. Repsol tiene previsto invertir entre 4.000 millones y 5.000 millones de dólares (entre 3.000 millones y 3.800 millones de euros) en proyectos de exploración en Brasil.

Los planes de la petrolera anglo-holandés Royal Dutch Shell de vender participaciones en cuatro bloques brasileños es una de las pocas oportunidades que tendrían las petroleras internacionales para ingresar en el área costa afuera brasileña, donde el Gobierno no ha ofrecido concesiones de exploración y producción desde el año 2007, cuando se descubrieran las reservas submarinas.

Sin embargo, el nuevo presidente de la filial local de Shell, André Araújo, ha asegurado en el marco de la Rio Oil & Gas Expo and Conference 2010, que pese a la venta, Brasil sigue siendo estratégico para la compañía.

Las participaciones son en los bloques BS-4, BM-S-8, BM-S-45 y BM-ES-28. Donde, además de Shell, también poseen participaciones Chevron, Petrobras, Petrogal y Vale.

Las ventas están propiciadas por el interés de la compañía europea en participar en nuevas subastas de exploración y producción, incluidos campos presal con nuevos contratos de producción compartida.

Otra petrolera, esta vez brasileña, OGX, propiedad del multimillonario brasileño Eike Batista, también negocia con varias firmas la venta de al menos 7.000 millones de dólares (5.454 millones de euros) en activos. Las firmas más interesadas por esta operación serían las chinas Sinopec y Cnooc.

Los portavoces de OGX ya habían asegurado que este año planeaban vender participaciones minoritarias de 20 a 30º% en algunos de sus bloques de exploración de crudo, después de una serie de descubrimientos en aguas superficiales de la cuenca de Campos, costa afuera de Río de Janeiro.

Las firmas chinas Sinopec y Cnooc ya están haciendo ofertas por participaciones en activos de OGX, según informaba Reuters la semana pasada. De acuerdo a lo publicado, Morgan Stanley estaría asesorando a Sinopec en su potencial oferta, mientras que Bank of America-Merrill Lynch lo haría con Cnooc.

La petrolera OGX tiene actividades de exploración en 29 bloques en Brasil, y está concentrada mayormente en áreas de aguas superficiales en vez de proyectos de aguas profundas en la zona presal.

Son tan importantes los yacimientos marinos para Brasil, que la Marina planea la construcción de 11 grandes navíos para patrullarlos de forma constante, según ha asegurado el almirante Julio Soares de Moura Neto en la prensa loca.

Los planes de la Marina contemplan la construcción en astilleros brasileños de cinco fragatas de 6.000 toneladas, cinco navíos de patrulla oceánica y un barco de apoyo logístico de 20.000 toneladas, según detalló Moura Neto en una rueda de prensa celebrada con motivo de la vigésima cuarta Conferencia Naval Interamericana.

Según los planes de la Marina, la construcción de los barcos patrulla comenzará en 2012 y, sucesivamente, se fabricará el barco de apoyo logístico y las fragatas, que se dejarán para el final porque son «extremadamente sofisticadas».

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