El dílema de Grecia

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Un Fondo Monetario Internacional (FMI) a punto de desaparecer en su configuración conocida, hasta antes de que estallara la crisis económica internacional, parece estar a punto de vivir una segunda juventud gracias al papel preponderante que le ha otorgado Alemania en el plan de rescate de Grecia, ajustado para salvar la moneda única europea. Un Fondo Monetario Internacional (FMI) a punto de desaparecer en su configuración conocida, hasta antes de que estallara la crisis económica internacional, parece estar a punto de vivir una segunda juventud gracias al papel preponderante que le ha otorgado Alemania en el plan de rescate de Grecia, ajustado para salvar la moneda única europea.

El FMI actuará como prestamista por una parte y como policía por otra, para hacer cumplir los compromisos aceptados por Grecia. Esta forma de actuar es bien conocida por los países de América Latina, que durante muchos años han tenido sus más y sus menos con esta institución internacional. Sin embargo, a pesar de sus nuevas líneas pragmáticas, aplicadas por el socialista francés Dominique Strauss-Kahn, va a tener otra vez la desgracia de no ser bien recibido por la población de un país que se va a enfrentar a un duro plan de ajuste por las maneras de manejar las finanzas por las dos familias que han gobernado durante tres décadas Grecia, los Papoulias y los Karamanlís.

El plan de ayuda a Grecia que ya ha sido activado, una aportación de 45.000 millones de euros por parte de la UE y el FMI, no parece afectar a la opinión de los inversores interesados en la situación de la península balcánica. Así lo confirmaron fuentes del sector de los ‘hedge funds’ a Americaeconomica.com. “Parece existir una cada vez mayor apuesta sobre una suspensión de pagos de los bonos”, dijeron los especuladores.

El rescate de 45.000 millones será aportado por la UE y el FMI. La institución financiera internacional aportará 15.000 millones de euros y la UE los 30.000 millones restantes. De esta cantidad, por ejemplo, 6.300 millones de euros los pondrá Francia y 3.675 España.

Al parecer, Grecia estaría planteándose un canje de deuda con un recorte del 20% que afectaría, sobre todo, “a los bancos franceses y alemanes”. Los ‘hedge funds’ estarían tratando de adquirir la deuda que mantiene las entidades afectadas a un 65% de su valor original, según han comentado algunos analistas financieros a este diario.

El primer ministro griego, Yorgos Papandreou, ha activado ya el plan de ayuda ofrecido por la UE y el FMI. Por su parte, la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández De la Vega, ha asegurado que el dinero español, 3.675 millones de euros, está “listo” para ser enviado a pesar de las críticas del PP sobre el plan.

Grecia no ha podido aguantar más presión. Tras una semana plagada de cifras récord en su mercado de deuda soberana, el primer ministro del país ha anunciado que “es la hora” de pedir el dinero planeado por la UE y el FMI.

A pesar de las dudas existentes sobre si el plan de ayuda se aprobaría a lo largo del fin de semana, el primer ministro heleno, Yorgos Papandreou, ha aparecido ante los medios de comunicación para anunciar que el país que él lidera ya no podía aguantar más. “Es una necesidad. Es una necesidad nacional para nosotros pedir oficialmente la activación del mecanismo de ayuda planeado”, afirmó el mandatario. Tan sólo unas horas antes, fuentes del Gobierno alemán aseguraron que el plan de apoyo a Grecia no se llevaría a cabo salvo caso de extrema necesidad.

Fuentes del sector financiero heleno consultados por este periódico confirmaron la “necesidad nacional” de la que hablaba Papandreou. “Grecia no hubiese podido resistir una semana más como la que acabamos de sufrir”, aseguraron a este medio los expertos.

La reacción del mercado local ha sido positiva, y a media sesión, tras el anuncio de Papandreou, la rentabilidad del bono heleno con vencimiento a diez años se situaba a un 7,802% de rentabilidad, “y con la posibilidad de cerrar a un 1,5% más cerca del ‘bund’ alemán”, aseguraron los analistas. El diferencial con el bono alemán se situaba en los 494 puntos básicos, una reducción sustancial desde los 606 puntos básicos registrados ayer (8,560% de rentabilidad).

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