Cómo escribir una carta de motivación diferente

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Contar con una buena carta de motivación es fundamental para conseguir el trabajo deseado o para ser admitido en un centro de estudios. Sin embargo, por desgracia, elaborar una carta de motivación no es tan fácil como parece.

Por eso, es importante que aprendas cómo escribir una carta de motivación y cómo conseguir que destaque frente a las del resto de candidatos. 

A continuación, te damos algunas claves para lograrlo.

Diferente, pero no extravagante

Lo primero que tienes que tener claro es que te conviene que la carta de motivación sea diferente y original, pero para nada extravagante. Recuerda que quieres llamar la atención de la persona que la va a leer, pero también quieres dar una imagen de profesionalidad, seriedad y responsabilidad.

Sabemos que encontrar el equilibrio necesario no es fácil, pero ese tiene que ser tu objetivo. Las siguientes indicaciones pueden ayudarte a lograrlo.

Personaliza la carta de motivación

Si quieres que tu carta de motivación sea efectiva, tienes que personalizarla. No utilices la misma carta para diferentes ofertas de empleo. Tampoco te conviene usar una carta de motivación estándar que hayas preparado anteriormente y a la que le añades unos pocos cambios. Si quieres, puedes apoyarte en alguna plantilla disponible por Internet, pero la tienes que hacer realmente tuya y tienes que adaptarla al puesto que solicitas.

Y, por supuesto, si utilizas una plantilla de carta de motivación, asegúrate de que sea de calidad. Elige una de una web de confianza y prestigio.

Además, cuando la personalices, te conviene hacer referencia al puesto de trabajo que solicitas, así como a la empresa que lo oferta. Demuestra que conoces bien la compañía y que te has informado. Este es un aspecto clave y que puede inclinar la balanza a tu favor.

Despierta interés

No se trata de que te vendas como una mercancía, pero sí de que despiertes interés por parte del lector. Tienes que diferenciarte del resto de candidatos desde el principio. Si es posible, incluso antes.

Demuestra que estás motivado y verdaderamente interesado en el puesto de trabajo. Destaca tus principales virtudes, habla de tu proyecto profesional, o comenta alguna experiencia profesional exitosa relacionada con el puesto al que aspiras. Eso sí, hazlo de forma clara y concisa.

El tono dice mucho

Utiliza un tono formal, pero cercano, persuasivo y hasta cierto punto desenfadado. Una vez más, es cuestión de encontrar el justo equilibrio. Habla de ti y de tu interés por el puesto laboral o por los estudios solicitados de una forma amena y que enganche al lector.

Además, puedes estudiar cómo se dirige la empresa a sus clientes para saber qué tono es el más adecuado. Para ello, por ejemplo, puedes revisar los textos de su web, sus publicaciones en las redes sociales e incluso sus comunicaciones corporativas. Recuerda que la información es poder.

Un lenguaje sencillo y hasta cierto punto formal

Tanto si quieres hacer una carta de motivación diferente como si prefieres apostar por una, por así llamarla, estándar, te conviene utilizar un lenguaje sencillo y moderadamente formal. Eso sí, sin caer en el exceso.

Es importante que el lector pueda leer la carta de forma amena, por lo que te conviene evitar estructuras sintácticas muy complicadas con varias subordinadas, así como un vocabulario muy complejo o técnico. A fin de cuentas, quieres que lean tu carta de motivación y que se fijen en ti, y para hacerlo se lo tienes que poner fácil.  

Lo bueno si breve dos veces bueno

Una carta de motivación no está pensada para contarle tu vida a la persona responsable de la selección de personal de la empresa. Piensa en cuántas cartas de motivación y currículums lee al cabo del día un responsable de recursos humanos de una empresa, o el programa informático (o robot) que utiliza la empresa para filtrar las solicitudes de empleo.

Si realmente quieres hacer algo diferente, pónselo muy fácil y no te explayes demasiado. La carta de motivación tiene que tener la extensión justa para despertar interés por ti y por tu currículum.

Un buen cierre puede ser la clave

El cierre no solo sirve para que te despidas, también te puede ayudar a que tu carta de motivación se recuerde. Para ello, puedes recurrir a recursos como la empatía y a hablar sobre cómo el puesto de trabajo que solicitas puede ser para ti una gran oportunidad para alcanzar alguna meta vital.

Idealmente, deberías dejar al lector con ganas de saber más de ti. Puedes aprovechar para proponer la posibilidad de realizar una entrevista personal.

Sé creativo

Para acabar, ya solo nos queda darte un último consejo: si todo lo anterior no te funciona, prueba a ser creativo. Puedes ser creativo tanto con la carta de motivación como con el currículum. No solo eso, también puedes probar una forma diferente de entregar la carta de motivación y el curriculum 

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