Carrefour pierde ante Casino la primera batalla por el mercado minorista brasileño

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La semana ha dejado para la historia el desenlace de uno de los culebrones del verano. La guerra entre las francesas Carrefour y Casino por tomar posiciones en el jugoso y prometedor mercado minorista brasileño ha llevado a la derrota de la primera y el triunfo agónico de la segunda, que sale reforzada, al menos moralmente, después de haber tumbado las opciones de su rival de fusionarse con Pao de Açucar, la mayor empresa distribuidora de Brasil, en el gigante sudamericano. Las acciones que Casino posee en la compañía brasileña han sembrado la discordia y la tensión entre las francesas, lo que ha provocado la retirada del proyecto del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES). La semana ha dejado para la historia el desenlace de uno de los culebrones del verano. La guerra entre las francesas Carrefour y Casino por tomar posiciones en el jugoso y prometedor mercado minorista brasileño ha llevado a la derrota de la primera y el triunfo agónico de la segunda, que sale reforzada, al menos moralmente, después de haber tumbado las opciones de su rival de fusionarse con Pao de Açucar, la mayor empresa distribuidora de Brasil, en el gigante sudamericano. Las acciones que Casino posee en la compañía brasileña han sembrado la discordia y la tensión entre las francesas, lo que ha provocado la retirada del proyecto del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES).

Después de semanas de incertidumbre en las que Carrefour ha coqueteado con poner en marcha una fusión de su filial brasileña con Pao, el proyecto ha fracasado estrepitosamente esta semana por la negativa de Casino, accionista de la empresa brasileña, a permitir que saliera adelante. El ministro brasileño de Desarrollo, Industria y Comercio, Fernando Pimentel, había manifestado su beneplácito a que la operación de fusión fuera financiada con crédito del BNDES brasileño, que podría haber aportado unos 4.500 millones de reales (unos 2.000 millones de euros). Pimentel señaló que la operación era “estratégica” para Brasil, ya que lo situaba en la órbita de los grandes mercados internacionales.

Sin embargo, Casino controla el 43% de las acciones de Pão de Açúcar y comparte su gestión con la poderosa familia Dini, por lo que su oposición al proyecto era total. De hecho, había pedido a la Cámara de Comercio Internacional que mediara en la operación como medida de presión, ya que siempre ha considerado que el acuerdo entre Carrefour y la brasileña era “hostil” contra sus intereses e “ilegal”. Ahora, tras pronunciarse repetidamente en contra y amenazar con tomar medidas legales, la francesa ha conseguido torpedear la fusión.

«La manifestación del Consejo de Administración de Casino, que en reunión en la mañana de hoy rechazó los términos de la operación, nos lleva a suspender temporalmente la propuesta, con el firme propósito de mantener un diálogo abierto», señalaron esta semana fuentes de la empresa Gama/BTG Pactual, creada especialmente como puente para la ya fracasada fusión. Unas declaraciones que ponían fin a los sueños de Carrefour.

La operación nació después de que Cencosud mostrara interés por los activos brasileños de Carrefour. La compañía chilena, que también cuenta con negocios en Argentina y Colombia, entró en 2007 en el mercado brasileño y desde entonces ha peleado por extender su presencia en la economía del país. El pasado año compró tres cadenas de supermercados con las que apuntalar su situación en Brasil: Super Familia, Perini y Bretas, compras con las que añadió a su haber más de setenta centros de venta. En 2010 obtuvo en el gigante brasileño el 14% de su beneficio total. Su coqueteo con Carrefour hizo que Pao, preocupada, iniciara ella misma un proyecto de fusión con la filial de la francesa para no ceder.

La actitud de Casino se explica por el miedo de la compañía francesa a perder la carrera por el creciente mercado minorista brasileño, uno de los más prometedores del mundo. Su gran competidora, Carrefour, había dado un golpe de autoridad con su anunciada fusión con Pão de Açúcar y le había tomado ventaja, y además de manera dolorosa ya que Casino es socio de la familia Dini en la empresa brasileña. Sin embargo, la osadía de Carrefour no ha llegado a buen término y Casino ha conseguido devolverle el golpe a su competidora.

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