Activos de riesgo

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La posibilidad de que el Gobierno argentino alcance un pronto acuerdo para reestructurar su deuda y una cierta mejora en la situación financiera del país, ha provocado que los inversores extranjeros vuelvan a interesarse por las emisiones de deuda de las empresas locales. Fuentes de Standard & Poor’s consultadas por Americaeconomica.com aseguran que ya hay varias entidades interesadas en acudir a los mercados internacionales, como el fabricante de calzado Grimoldi o la cadena Arcos Dorados. Al parecer, algunos fondos extranjeros también han participado en colocaciones locales con mucho interés por los activos en pesos y a corto plazo, que rondan un precio del 7%. La posibilidad de que el Gobierno argentino alcance un pronto acuerdo para reestructurar su deuda y una cierta mejora en la situación financiera del país, ha provocado que los inversores extranjeros vuelvan a interesarse por las emisiones de deuda de las empresas locales. Fuentes de Standard & Poor’s consultadas por Americaeconomica.com aseguran que ya hay varias entidades interesadas en acudir a los mercados internacionales, como el fabricante de calzado Grimoldi o la cadena Arcos Dorados. Al parecer, algunos fondos extranjeros también han participado en colocaciones locales con mucho interés por los activos en pesos y a corto plazo, que rondan un precio del 7%.

Todo a pesar de los requerimientos de encaje que rigen en el país, que obligan a los inversores a mantener el dinero en el Banco Central durante un tiempo determinado de tiempo.

Tal y como han explicado los analistas consultados, las compañías argentinas pueden emitir en los mercados internacionales, a pesar de que el Estado no puede acudir a estos mecanismos hasta que no complete el proceso de reestructuración de la deuda que mantiene con los inversores que no aceptaron el canje ofrecido en 2005 y con el Club de París.

Pero el ministro de Economía Amado Boudou ya ha anunciado que presentará una propuesta a los tenedores de bonos en mora en los próximos 30 días, con el objetivo de poder emitir a comienzos de 2010 en los mercados internacionales.

El país podrá resolver así su deuda con el Club de París, una operación que Boudou espera tener cerrada antes de que finalice el año, tal y como anunció durante la última Cumbre del G 20.

Y este sería un aliciente más que suficiente para que las compañías privadas saquen partido del apetito de unos inversores que, ahora que vuelven a tener liquidez, buscan activos emergentes.

Según los expertos consultados por este diario, desde octubre de 2007, las emisiones de deuda corporativa sufrieron un brusco freno. Pero el final de este parón comienza a vislumbrarse. Mucho más teniendo en cuenta todas las emisiones que se han realizado con éxito en el mercado local. Según datos ofrecidos por la Comisión Nacional de Valores argentina a este diario, sólo durante el pasado mes de septiembre, ocho empresas colocaron deuda mediante Obligaciones Negociables.

Entre ellas está Quickfood, que consiguió colocar sus papeles por 10 millones de dólares a una tasa del 7,9% y a un plazo de cinco años. Werthein consiguió 50 millones de pesos a tasa Badlar (variable) más 675 puntos, un 19% en total, al estar la Badlar en el 12,2%, con un plazo de cinco años. En total, las empresas consiguieron emitieron un monto de 320 millones en ese periodo.

Este volumen no se veía desde el pasado junio de 2007, y también es el monto más elevado desde febrero de este año. Otro dato llamativo es la escasa participación de la ANSES como inversor.

Sin embargo, durante octubre, la mayor parte de las emisiones registradas en los datos oficiales de los reguladores, son de muy corto plazo, que apenas superan los dos años. Según los analistas, a pesar de la mejora del entorno financiero y a que los costos están mejorando, las compañías todavía deben resignarse a esta situación.

Pero quieren dejar un toque optimista para aquellas que quieren aventurarse a nuevas emisiones, y aseguran que la opción de tomar deuda barata en dólares para invertir en deuda emergente va a seguir por un tiempo.

La decisión de las empresas de salir al mercado no es arbitraria: tras las elecciones de junio, las condiciones financieras han mejorado drásticamente. Las expectativas de apreciación del dólar se han desinflado, los depósitos a plazo en pesos del sector privado han vuelto a crecer y los bonos del Gobierno se han disparado desde el anuncio del ministro sobre su intención de devolver al país a los mercados internacionales de crédito.

La prima de riesgo de Argentina ha registrado un fuerte descenso desde entonces. En concreto, el precio por asegurar deuda estatal argentina con vencimiento a cinco años por valor de 10.000 dólares se situaba al cierre de octubre en 165 dólares, un 74% menos que al cierre de 2008, cuando los CDS (Credit Default Swaps) se pagaban a 743,5 dólares.

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