Sudamérica atenta

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El tablero internacional al rojo vivo , vale estar atentos a las constantes y cada vez más intrincados vaivenes que la realidad nos impone , es así que por estos días,ante la sospecha de que la influencia de EEUU a nivel global tambalea, deriva en la aparición de nuevos protagonistas regionales, tal es el caso de Brasil, que se ha visto catapultado a una posición de privilegio en la región, soportado por el declive relativo de su adversario en años idos, la Argentina, y la considerable dependencia de México de la economía americana. El tablero internacional al rojo vivo , vale estar atentos a las constantes y cada vez más intrincados vaivenes que la realidad nos impone , es así que por estos días,ante la sospecha de que la influencia de EEUU a nivel global tambalea, deriva en la aparición de nuevos protagonistas regionales, tal es el caso de Brasil, que se ha visto catapultado a una posición de privilegio en la región, soportado por el declive relativo de su adversario en años idos, la Argentina, y la considerable dependencia de México de la economía americana.

Situación, ésta, que llevan ,a contra reloj, a la configuración de un incipiente espacio geopolítico, la América del Sur, donde varias naciones perciben la para nada convincente estrategia que lleva adelante Itamaraty.como quedo demostrado en el Foro Plataforma Democrática en San Pablo, donde distintos dirigentes políticos sudamericanos confluyeron en una misma opinión.

Es perceptible que para Brasil una porción de las dificultades que coadyuvan para definir una estrategia clara, es el resultado de un marco de situación inducido por diversidad de posiciones políticas y estratégicas que resaltan el claroscuro de la región, del otro lado,y aunque mantienen una percepción macro positiva sobre Brasil, no dudan en expresar cierto grado de malestar e incertidumbre en relación al líder sudamericano.

Dirigiendo la mirada hacia lo estrictamente económico financiero, se ve con suma atención que la expansión de las exportaciones brasileñas, y de sus inversiones directas en los países vecinos, termine perjudicando la capacidad de producción local, además de la perdida de bandera en un sin fin de sus empresas.-

Vale recordar que se nota en movimientos y o partidos políticos de naciones vecinas, de franco tinte nacionalista, ya han alzado la voz en el tema — relaciones injustas con Brasil– situación por demás preocupante. Y como viene sucediendo hace tiempo, entra al juego el Gigante Asiático en este tablero regional, ya que a menudo la inversión y el crédito chinos emergen como alternativas confiables ante el temor de una fuerte dependencia del Brasil, todo, a pesar de que las relaciones entre estado y empresas son mucho más neblinosas en China , coincidiendo en que interactúan de manera rispida y agresiva, situación que a la luz limita la capacidad brasileña de definir una estrategia regional frente al gigante asiático.

En la escena Brasil es considerado imperial–soberanista, intransigente en ceder porciones de su autonomía de decisión en pro del fortalecimiento de instituciones de co gobierno colectivos en la región. Si bien la centralidad de América del Sur es explicita en el discurso oficial,existen grietas sobre si Itamaraty relativiza ó no que el fortalecimiento de su liderazgo regional juega como factor determinante a efectos de su objetivo final –sentarse a la mesa de las grandes ligas.

Es cierto el contraste entre la percepción de que Brasil puede ser expansionista en relación a los vecinos y la opinión que se olfatea en Brasil determinada a la actitud de su gobierno en relación a la región,en la que algunos países cuentan con generosidad explicita.

Queda marcado a fuego que Brasil, no articula su política exterior sudamericana en función de la opinión de sus vecinos, la que que, a su favor, no es de pensamiento único.

Lo saludable , trataría , de constatar que hace falta -tanto en la sociedad como en el gobierno- un pensamiento sobre América del Sur que respete la opinión de los otros países, sin perder de vista los intereses brasileños.

A los efectos en que Brasil alcance el tan preciado liderazgo deberá transitar un largo camino con visión amplia y sin fantasmas , no dejándose envolver por noviazgos fugaces ni por ilusiones de que sólo el peso especifico tanto económico como estratégico de Brasil lo llevará estrambóticamente a jugar entre los que deciden hacia donde se encamina el globo.

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