La otra mirada

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Los primeros pasos de esta década hacen traslucir que las economías de los países fuerza- Estados Unidos -Alemania-Japón- muestran un crecimiento por demás débil a las que sumamos nubarrones internos, pues bien, ante esta situación, y demostrando rapidez de reflejos America Latina debería exportar y explotar el comercio Sur-Sur, incentivar la inversión desde Asia y reforzar las acciones que a su criterio conlleven a un ida y vuelta con resultados concretos y positivos en el menor tiempo posible. Los primeros pasos de esta década hacen traslucir que las economías de los países fuerza- Estados Unidos -Alemania-Japón- muestran un crecimiento por demás débil a las que sumamos nubarrones internos, pues bien, ante esta situación, y demostrando rapidez de reflejos America Latina debería exportar y explotar el comercio Sur-Sur, incentivar la inversión desde Asia y reforzar las acciones que a su criterio conlleven a un ida y vuelta con resultados concretos y positivos en el menor tiempo posible.

Es el momento de encarar seriamente las políticas a desarrollar ante lo que denominamos como la –década de los mercados emergentes— cuya características principales derivan en su débil crecimiento y manifiestas crisis fiscales, obligados por las circunstancias a pasarles la primera línea de comando a los países en desarrollo, liderados por China, India, Brasil y el Sudeste Asiático, en el horizonte cercano se avizora el desquebrajamiento de las economías industrializadas, la crisis de Japón (por las tragedias naturales); el temor al default de la deuda soberana en Grecia, Irlanda y Portugal; las rebajas en las calificaciones a Italia, la situación de los grandes bancos europeos y estadounidenses, los desaguisados parlamentarios en los Estados Unidos sobre el límite de la deuda pública, y la posterior rebaja de la calificación del pasivo estatal son algunos de los macro indicadores de un presente tormentoso, cuya volatilidad e incertidumbre se manifestó en las principales bolsas del mundo, y reflejó la desconfianza del sector inversor, a pesar de que al momento los principales lideres de Europa Angela Merkel y Nicolás Sarkozy han jugado sus ultimas cartas, los principales hombres grises de la cofradía económica financiera mundial, le endilgan , con razón, que la crisis de la Zona Euro se le escapa como agua entre los dedos ya que la situación tiene una dimensión sistemática.

La desaceleración en los países industrializados está empezando a afectar a las principales economías emergentes ya que con números a la vista se observa que a mediados de este año tal desaceleración comenzó a afectar a China, la India y Brasil, todo hace suponer que de que si permanece esta tendencia, el 2012 reflejaría un menor ritmo de incremento de las exportaciones a Europa y Estados Unidos, de modo que las economías con una mayor orientación exportadora hacia esos mercados se verían fuertemente afectadas.

Cabe analizar que este menor crecimiento del mundo emergente tendrá un impacto directo en el precio de las materias primas, castigando fuertemente a aquellos países con saldos comerciales y de cuenta corriente poco consistentes.

Como sucede a menudo en nuestra región la política mete la cola, los liderazgos son cada vez más cuestionados y el desempleo elevado genera un marco propicio para tentaciones proteccionistas, otro hecho destacado es que la Ronda de Doha lleva diez años de infructuosas negociaciones, sin indicios positivos a la vista.

Todo indica que ésta será una década de auge de las economías emergentes, por lo que el comercio Sur-Sur se percibe como la estrella mas preciada, estandarte a efectos de alcanzar el éxito tan buscado.

Incertidumbre 2012, la región debe actuar con suma prudencia en el plano macroeconómico, paso a paso sin cometer errores, todo, a partir de la desaceleración de los Estados Unidos y Europa que actuará como freno a las exportaciones (y afectará los precios) de las economías latinoamericanas.

America Latina debe estar atenta a los profundos movimientos que deja traslucir la economía mundial, es así que mantendrá los ojos bien abiertos y el cerebro aceitado en cuanto a repensar su inserción internacional y su esquema de alianzas globales.

Con una producción y flujos de inversión global apalancada en torno a las exportaciones con relevante valor agregado, América latina debería ampliar sus vínculos con pares emergentes, principalmente, con los asiáticos.

El canal más importante para ello es el comercio Sur-Sur, que ya está en movimiento dándose a conocer gracias a la llegada de flujos de inversión extranjera directa (IED) desde los países asiáticos a la región. Se aprecia un amplio espacio para desarrollar alianzas entre compañías de la región y de otras regiones en desarrollo bajo otras modalidades de producción –franquicias, licencias, contratos de manufactura y subcontratación de servicios.

La región `posee activos que le permiten posicionarse de mejor manera a nivel internacional, aprendió de sus errores en materia de política macroeconómica, y si bien no estuvo ajena a los efectos de la última crisis, resistió sus embates, pertrechada de mejor manera que en anteriores.

Juegan a favor de la región , al que consideramos como un significativo activo estratégico, el abundante reservorio de recursos naturales, ya que produce la mitad de la soja mundial, un tercio de la de carne, y casi un cuarto del total de leche en el mundo; en minerales, el 45% del cobre sale de la región, y el 20% del molibdeno, zinc y estaño, y en materia energética, el 30% de los biocombustibles se procesan en la región, que, por otro lado, cuenta con las mayores reservas de agua dulce del mundo.

No obstante, la participación de las exportaciones de la región en el total global pasó de apenas el 5,1% en 1980 al 5,7% en 2010. En servicios, el desempeño fue lamentable, con una caída del 4,5 al 3,4 por ciento.

En cuanto al comportamiento intrarregional, las exportaciones «internas» representan el 20% de los embarques totales de la región, muy por debajo del 46% registrado en Asia y el Pacífico.

Las posibilidades están a la vuelta de la esquina, sólo resta que las administraciones las aprovechen, demostrando seriedad, y un inequívoco compromiso en el cumplimiento de lo acordado, primeros pasos que las encaminaran a la conquista del Sur tan deseado, solo resta esperar.

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