El cofre de las sorpresas

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Si queremos buscar una explicación sobre el resultado de las recientes elecciones en Perú, realmente hay para todos los gustos, que la ciudadanía castigó con un voto protesta a los partidos tradicionales, si el presidente, Alan García, jugó todas sus fichas por Pedro Pablo Kuczynski en desmedro del ex presidente Toledo quien hasta no hace poco tiempo lideraba las encuestas, señalado como el único que podría vencer a Humala en un hipotético ‘balotage’.- Sin embargo la realidad es que los comicios ponen en momentos de definición al nacionalista Ollanta Humala y a la populista Keiko Fujimori, que si la clase política tradicional quedó fuera de la gran liga, apuntada, además como la gran responsable de que Perú se encuentre hoy a las puertas de un futuro impredecible en manos de dos verdaderas incógnitas. Si queremos buscar una explicación sobre el resultado de las recientes elecciones en Perú, realmente hay para todos los gustos, que la ciudadanía castigó con un voto protesta a los partidos tradicionales, si el presidente, Alan García, jugó todas sus fichas por Pedro Pablo Kuczynski en desmedro del ex presidente Toledo quien hasta no hace poco tiempo lideraba las encuestas, señalado como el único que podría vencer a Humala en un hipotético ‘balotage’.- Sin embargo la realidad es que los comicios ponen en momentos de definición al nacionalista Ollanta Humala y a la populista Keiko Fujimori, que si la clase política tradicional quedó fuera de la gran liga, apuntada, además como la gran responsable de que Perú se encuentre hoy a las puertas de un futuro impredecible en manos de dos verdaderas incógnitas.

El gobierno de Alan García no queda al margen de las responsabilidades, ya que, y gracias a su prolija administración contaba con todas las herramientas económicas y políticas para encarar un proceso de redistribución de la riqueza e incorporar al “modelo” a millones de peruanos.

Embelezados por los números macroeconómicos, fueron incapaces de determinar que una década de crecimiento y consumo progresivo era suficiente para beneficiar a millones de abandonados por la pobreza, sin servicios básicos en salud y educación, y con salarios reprimidos, esta fatal distracción, les costó muy caro.

El ‘boom’ consumista de muchos sectores, la obscena demostración de riqueza y un discurso unificado en torno del “milagro peruano” generaron una usina de profundo malestar, indignación e incomprensión, que se manifestó en las urnas, en apoyo a aquellos candidatos –Humala y Keiko– los que ni lerdos ni perezosos supieron capitalizar el descontento de los más desamparados.

Esta clase política, que no ha logrado estructurar partidos sólidos, ni siquiera midió los riesgos para sus intereses si no se encolumnaba detrás de una candidatura única, por error u omisión, además no recordaron palabras de un caudillo latinoamericano, “Primero La patria, después el partido, luego los hombres”, por lo que Toledo, Kuczynski y Luis Castañeda , privilegiaron sus egos personales, profundizaron las mínimas diferencias que los separan y dividieron por tres ese espectro de votantes.

Así, Humala, con el mismo porcentaje de votos que en 2006, y Keiko, con el histórico voto del ‘fujimorismo’, se colaron en el balotaje, cuando hasta hace dos meses nadie apostaba por ellos.

Ollanta Humala: sus propuestas básicas

Cambio de modelo. Modificará el modelo económico, a efectos de priorizar la atención de los que menos tienen, promete que el desarrollo desembarcará en el pueblo y que combatirá la pobreza.

Acabar con la Timocracia. Reemplazará al Gobierno de timadores por la Democracia.

Propondrá que no prescriban los casos de corrupción y la eliminación de la inmunidad parlamentaria de los legisladores.

Nacionalización del Gas. A efectos de abaratar su precio en el mercado interno.

Keiko Fujimori: sus propuestas básicas

Reformas al modelo. Cuidará el crecimiento económico actual, realizando reformas a efectos de que los jóvenes encuentren oportunidades y los pobres accedan al trabajo.

Mano dura contra el delito. Mano dura para combatir la delincuencia y los cultivos de coca, que afirma, se duplicaron en los últimos años, por lo que modernizará el Ejército y la policía.

Ayuda Social. Destinada a niños en edad escolar, fuerte inversión en escuelas, comedores y centros de salud.

El 5 de junio a la vuelta de la esquina, el casi 50% del electorado peruano que no los votó, de un perfil centro derecha, tiene la palabra, en sus manos, está, ni más ni menos que el futuro del Perú.

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