Los operadores de derivados preparan un escenario de suspensión de pagos para España e Italia

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Los nuevos ajustes anunciados por el Gobierno no convencen y los ataques especulativos sobre la deuda soberana se agudizan. Los operadores de derivados anticipan ya un escenario de ‘default’ para España. Los nuevos ajustes anunciados por el Gobierno no convencen y los ataques especulativos sobre la deuda soberana se agudizan. Los operadores de derivados anticipan ya un escenario de ‘default’ para España.

La rentabilidad del bono español a diez años ronda el 6% y la prima de riesgo ha tocado los 433 puntos básicos, muy cerca ya del límite de los 450 puntos que podría desatar un golpe adicional a la deuda por parte de LCH.Clearnet, la cada vez más poderosa cámara de contrapartida con sede en Londres.

Estos organismos se han convertido en claves para la financiación del sistema financiero europeo porque a través de estas plataformas (existen varias, pero la británica LCH.Clearnet y la alemana Eurox Repo son las más importantes) se eliminan los peligros de las transacciones bilaterales, puesto que es la cámara quien asume el riesgo de contrapartida. Es decir, si un banco no devuelve el dinero, este organismo es quien se responsabiliza.

Para LCH.Clearnet, un diferencial en la rentabilidad de los bonos a diez años superior a los 450 básicos frente a otra referencia con calificación ‘triple A’ (el bund alemán) “es indicativo de un mayor riesgo adicional soberano” y podría suponer un aumento de las garantías del 15% sobre la posición neta. Además, si el deterioro continúa, el porcentaje podría continuar aumentando.

Los movimientos que ha ejecutado esta plataforma en los últimos meses no han pasado inadvertidos. El 8 de noviembre de 2011, LCH.Clearnet subió las garantías necesarias para emplear la deuda italiana como colateral para obtener financiación en sus bonos de referencia y las consecuencias fueron devastadoras.

Al día siguiente el ‘yield’ del bono a diez años superó el 7,2% y la prima de riesgo subió 50 puntos, hasta los 550 puntos. El 12 de noviembre Silvio Berlusconi dimitió de su cargo como primer ministro italiano y cuatro días más tarde llegó al poder Mario Monti, que dirige desde entonces un Gobierno de tecnócratas impulsado por la Comisión Europea, el BCE y el Ejecutivo de Angela Merkel.

Acontecimientos parecidos fueron los que vivieron Irlanda y Portugal. En el primer caso, el 1 de noviembre de 2010, la prima de riesgo irlandesa tocó los 450 puntos y once días más tarde LCH.Clearnet endureció las garantías de la Isla. El día 22 el Gobierno irlandés pidió formalmente el rescate. Unos meses más tarde, el 25 de marzo del año pasado, cuando el riesgo país de Portugal tocó los 450 puntos básicos, sólo tuvieron que pasar 12 días, para que el Gobierno del país vecino pidió la ayuda de sus socios europeos.

En noviembre del año pasado, la prima de riesgo española superó ya los 450 puntos básicos, en un momento en el que era Italia la que se encontraba en el ojo del huracán. En aquel entonces, España se libró de la estocada de LCH.Clearnet. Llegó más tarde, en enero de ese mismo año, y no fue tan dura.

A principios de este año los mercados financieros de las grandes economías periféricas respiraban por el efecto bálsamo de las megainyecciones de liquidez del BCE. De hecho, a finales de marzo, esta plataforma incluso llegó a relajar las exigencias para negociar con deuda española.

Pero todo ha vuelto a cambiar. Los temores y las operaciones especulativas vuelven a encontrarse en un momento álgido, en España, pero también en Italia, cuya prima de riesgo ha superado ya hoy los 400 puntos básicos y sus CDS han tocado los 433 puntos (los españoles 480).

España e Italia podrían caer

La agencia de calificación estadounidense Egan-Jones cree que la crisis de la deuda en Europa camina hacia su punto más álgido, en el que «Portugal caerá seguro» y España e Italia podrían correr la misma suerte.

Para Egan, «la inyección masiva de liquidez del Banco Central Europeo (BCE) ha calmado los ánimos en los mercados a corto plazo», pero lo que se vive ahora es «una tranquilidad engañosa», y agregó: «El BCE sólo ha aplazado el colapso del sistema, pero no puede evitarlo», porque «no ha cambiado el problema de base».

«En España no hay crecimiento, lo mismo ocurre en Italia. Cuando la crisis del euro vuelva a agudizarse un poco, ambos países caerán inevitablemente en la misma situación que Portugal», subrayó.

Los grandes bancos se van preparando

En este duro escenario, además, el grupo de bancos que negoció recientemente la histórica quita de la deuda griega ha dado a conocer un guía de actuación sobre posibles rebajas contables futuras de deudas soberanas en manos del sector privado.

En una carta publicada ayer, el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF), considerado como el mayor lobby bancario mundial, apostó por que los deudores soberanos y sus acreedores formulen nuevas directrices para medir de forma más efectiva y, en caso de ser necesario, resolver futuras crisis de deuda.

El IIF señaló que está preocupado por la subordinación de deuda del sector privado a deuda de gobierno e instó a otras economías importantes a adoptar las llamadas «cláusulas de acción colectiva» que permiten una amplia participación del sector privado en la reestructuración de deuda.

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