Varios países advierten sobre la «ruptura del orden democrático» en Nicaragua

Daniel Ortega, presidente de Nicaragua

Daniel Ortega, presidente de Nicaragua

Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

Un total de ocho países, entre los que figuran Estados Unidos, Francia y Reino Unido, han alertado sobre la situación de Nicaragua, país que vive una «situación extraordinaria de deterioro del Estado de Derecho, del orden constitucional y de ruptura de sus instituciones democráticas».

En una declaración conjunta, firmada también por Canadá, Chile, Colombia, Ecuador y República Dominicana, estas naciones han explicado que la situación antes descrita se evidencia en la «detención, el acoso y las restricciones arbitrarias» que afectan «considerablemente» a la participación política y el respeto y garantía de los Derechos Humanos.

En este sentido, han rechazado la «intimidación y amenaza» a los miembros de la oposición, la prensa y los defensores de los Derechos Humanos, así como las «prácticas restrictivas» de participación política. Así, han pedido la «liberación inmediata» y la «restitución de los derechos políticos de los dirigentes detenidos sin el debido proceso, de acuerdo a los estándares internacionales y el «cese inmediato» del «hostigamiento» a estos grupos.

También, han pedido al Gobierno de Nicaragua que garantice «plenamente» el «disfrute de la libertad de expresión, reunión, asociación y el derecho a la participación política», todos ellos «esenciales» durante el proceso electoral, para permitir comicios libres, transparentes, justos y con observadores internacionales.

En referencia a las elecciones, estos países han reiterado que las medidas adoptadas por el Ejecutivo nicaragüense «no reúnen las condiciones necesarias» para la celebración de un proceso electoral libre y justo, lo que «pone en tela de juicio la validez y la legitimidad de las elecciones de noviembre, tal y como está organizado actualmente».

Por lo tanto, han exhortado al Estado de Nicaragua a implantar medidas legislativas e institucionales consistentes con los estándares internacionales aplicables para lograr unas elecciones libres, justas, transparentes y creíbles, tal y como los nicaragüenses «merecen».

En particular aluden a la reforma electoral aprobada en mayo de 2021, que «no atiende a las demandas de la oposición, la sociedad civil y la comunidad internacional al no incorporar salvaguardas para garantizar la imparcialidad de las autoridades electorales».

En este sentido también han pedido a la comunidad internacional impulsar la observación del proceso electoral de una forma «imparcial» para permitir la participación de todos los candidatos, los partidos políticos y los medios de comunicación que han sido objeto de restricciones.

«Instamos a Nicaragua a comprometerse con la comunidad internacional y a aprovechar la asistencia técnica multilateral y regional, para así ayudar a restablecer el diálogo y renovar la confianza en la democracia», han concluido.

TE PODRÍA INTERESAR

DEJA UNA RESPUESTA