La tasa de interés escala a su máximo histórico del 8,5% en México para contener la inflación

Banco central de México

Banco Central de México

Los mercados financieros de México alertaron del clima de incertidumbre global que rodea al esperado incremento de 0,75 puntos porcentuales a la tasa de interés, para llegar al 8,5 por ciento, máximo histórico que supera el 8,25 por ciento alcanzado en 2008.

Los cinco miembros de la Junta de Gobierno del Banco de México (central)tomaron la decisión por unanimidad, para contener las presiones inflacionarias acumuladas por la pandemia y el conflicto geopolítico actual.

La decisión considera «los mayores retos para la conducción de la política monetaria ante el apretamiento de las condiciones financieras globales, el entorno de acentuada incertidumbre, las presiones inflacionarias acumuladas de la pandemia y del conflicto geopolítico, y la posibilidad de mayores afectaciones a la inflación», dice el anuncio oficial.

El analista financiero Santiago Fernández, del Banco Intercam, compartió la evaluación de la institución privada sobre el entorno de la decisión, y estima que el costo del dinero continuará subiendo.

«Consideramos que lo más prudente es esperar que las tasas de interés en México cierren 2022 en niveles cercanos a 9,5 por ciento», adelantó el experto.

La Junta de Gobierno del banco central mantiene ambiciones de alcanzar una tasa de interés real de corto plazo de 3,0 por ciento, pero desde 2019 ese nivel del índice de precios al consumidor se perdió y comenzó a elevar las tasas de interés como medida monetaria.

«Existen probabilidades de ver cada vez más altas una tasa objetivo en 10 por ciento o arriba de ese nivel si la inflación no cede», agregó Fernández en un análisis escrito que envió a sus clientes en los mercados financieros.

Esta es la primera vez en sus más de 25 años de autonomía que el banco central mexicano incrementa en dos ocasiones consecutivas la tasa de interés en 0,75 puntos porcentuales, desde la primera anunciada el 23 de junio pasado.

CRECIMIENTO ECONÓMICO EN RIESGO

El banco central dice que la actividad económica mundial se debilitó durante el segundo trimestre, e indicadores oportunos sugieren que esto continuaría en el tercer trimestre.

«La inflación global siguió aumentando, alcanzando nuevamente en algunos casos su mayor nivel en décadas, en un entorno donde persisten desbalances entre la demanda y la oferta en diversos mercados y precios aún elevados de alimentos y energéticos», indica el análisis que sustenta la decisión.

En efecto, Fernández apunta que «en cuanto al crecimiento, los riesgos se encuentran sesgados a la baja, después de un primer semestre del año en el que la recuperación económica se ha mantenido firme y la brecha del producto se ha reducido».

En suma, «el entorno de crecimiento económico se mantiene incierto», para la segunda economía latinoamericana, señala el experto del Banco Intercam.

La decisión monetaria tomó en consideración que las presiones acumuladas derivan «de la pandemia y del conflicto bélico (en Ucrania) que continúan afectando a las inflaciones general y subyacente», que en julio registraron elevadas tasas anuales de 8,15 por ciento y 7,65 por ciento, respectivamente.

El anuncio de la política monetaria señala que el índice nacional de precios al consumidor se mantiene «en niveles no observados en dos décadas», concretamente desde diciembre de 2000, cuando se colocó en 8,9 por ciento.

En efecto, la evaluación del banco central señala que en el segundo trimestre de 2022 «la actividad económica avanzó a un ritmo similar al del trimestre anterior, continuando con una recuperación gradual, al tiempo que las condiciones de holgura se redujeron».

Las previsiones del banco estatal indican riesgos al alza de la inflación en la economía mexicana, en primer lugar, por la «persistencia de la inflación subyacente (productos sin precios volátiles) en niveles elevados».

En segundo lugar, por «presiones inflacionarias externas derivadas de la pandemia»; y en tercero que «continúen las presiones en los precios agropecuarios y energéticos por el conflicto geopolítico», entre otros.

Los riesgos a la baja son «una desaceleración de la actividad económica mundial mayor a la anticipada».

El Banco de México sujeta además ese escenario bajista a «una disminución en la intensidad del conflicto bélico» en Ucrania, y «un mejor funcionamiento de las cadenas de suministro»

Banxico también espera resultados del llamado Paquete Contra la Inflación y la Carestía, que impulsa la cartera federal de Hacienda.

El pasado 2 de agosto, el Gobierno informó que destinó casi 29.000 millones de dólares a ese paquete económico contra la carestía, acordado con el sector agroindustrial en mayo pasado, que representa más del 9 por ciento del presupuesto del Gobierno federal de 2022, de unos 300.000 millones de dólares.

El analista de Intercam señala, finalmente, que «los riesgos para la inflación continúan vigentes y no esperamos que éstos cedan sino hasta la segunda mitad de 2022 o finales de año».

Con esta acción, la política monetaria de las autoridades mexicanas se ajusta a la trayectoria que estiman para que la inflación converja a su meta de tres por ciento anual «dentro del horizonte de pronóstico», es decir, hasta el año 2024, último del mandato del presidente Andrés Manuel López Obrador.

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