El Gobierno venezolano anuncia el fallecimiento de Hugo Chávez y el dólar se dispara en el mercado negro

Hugo Chávez
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El vicepresidente del Gobierno venezolano, Nicolás Maduro, ha anunciado a las cuatro de la tarde (hora local) el fallecimiento del presidente del país, Hugo Chávez y ha cerrado así la crónica de una esquela anunciada.

El vicepresidente del Gobierno venezolano, Nicolás Maduro, ha anunciado a las cuatro de la tarde (hora local) el fallecimiento del presidente del país, Hugo Chávez y ha cerrado así la crónica de una esquela anunciada, porque la muerte del líder bolivariano ya había sido dada por hecho por casi todo el mundo hace días. Ya antes de confirmarse la noticia, el dólar se había disparado en el mercado negro.

La confirmación vino precedida por un ‘extraño Consejo de Ministros, retransmitido en directo, que se celebró en el Palacio de Miraflores y en el que estuvieron presentes las autoridades militares. La escenografía de este peculiar cónclave, que se inició con Maduro pasando lista para dejar claro que todos los pesos pesado del ‘chavismo’ estaban presentes, ya hizo presagiar a muchos analistas que, muy poco después, la noticia de la muerte de Chávez sería dada a conocer.

Y así ha sido. Algunos observadores consultados de urgencia por www.elboletin.com, aseguran que el presidente, que tras ganar las elecciones no consiguió ni siquiera jurar su cargo por culpa de su enfermedad, ya estaba casi ‘acabado’ cuando viajó a Cuba y que su muerte era un hecho desde el momento que regresó a Caracas, aún que no hubiera expirado hasta hoy.

En caso contrario, los chavistas se hubieran esforzado en hacer llegar a la población algún signo, por pequeño que fuera, que demostrase la supervivencia del líder. Si eso no se produjo es porque no era posible. De hecho, algunas versiones que circulan ahora, explican que Chávez llevaba muerto siete horas ya cuando se produjo el anuncio oficial

El anuncio lo ha realizado, en un discurso televisado y entre lágrimas, el vicepresidente del país y potencial sucesor de Chávez, Nicolás Maduro. El presidente fue reelegido en octubre, pero no llegó a jurar el cargo por su enfermedad. Desde que los médicos detectaron su tumor, en junio de 2011 durante una visita a La Habana, el mandatario se sometió a al menos cuatro operaciones, pero al final el cáncer le ha ganado la batalla al hombre que gobernaba Venezuela desde 1999.

Maduro ha pedido calma, unidad y respeto. «Vamos a ser dignos herederos de un hombre gigante, como fue y como siempre será en el recuerdo el comandante Chávez», ha afirmado. El vicepresidente también ha anunciado que ha ordenado un despliegue inmediato de las fuerzas militares y policiales para «proteger la paz».

El fallecimiento del «comandante-presidente» (como lo llaman sus seguidores) inunda de incertidumbre el futuro de Venezuela. Tras 13 años de chavismo, el país tendrá que aprender a vivir sin el hombre que transformó la política venezolana, que canalizó los ingresos récord del petróleo hacia los pobres, que nacionalizó empresas y que vilinpendió a sus enemigos como títeres del imperialismo estadounidense.

Como decíamos antes, ya desde primera hora de la mañana, ante las noticias del empeoramiento de la salud de Hugo Chávez,los venezolanos se lanzaron a la caza de ‘lechugas verdes’, como se llama al dólar estadounidense en el mercado negro de divisas del país latinoamericano. Los activos denominados en esta moneda se han disparado de precio.

El cambio se disparaba hasta los 26,04 bolívares venezolanos por cada ‘lechuga verde’, cuando la tasa de cambio oficial está en 6,30 bolívares según la última y reciente devaluación decretada por el convaleciente Chávez. Una decisión que ya en su momento provocó una fuerte avalancha de ofertas de compra sobre gran parte de los activos cotizados en dólares en el país.

Los bonos venezolanos, que se emiten en la moneda estadounidense, han sido unos de los activos más buscados por los inversores del país. Su precio ha aumentado este martes hasta el 103,91% de su valor nominal, mientras que su rentabilidad -que se mueve de forma inversa- marcó mínimos de las últimas tres semanas.

En el mercado secundario, la rentabilidad exigida a los bonos emitidos por Caracas con vencimiento en 2027 cayó en 13 puntos básicos, hasta el 8,77% al filo del mediodía, hora de Venezuela. Un registro que la deuda del país latinoamericano no visitaba desde el pasado 11 de febrero, cuando los rumores sobre la delicada salud del mandatario caribeño también disparó la búsqueda de ‘lechugas verdes’ ante los cambios que pudieran avecinarse.

Más sonoro aún ha sido la pujanza con la que los bonos con vencimiento en 2017 han reaccionado a la inusitada demanda de los inversores. Su rentabilidad ha caído hasta el 8,50% a media sesión venezolana, lo que supone una caída de 22 puntos básicos frente al cierre de ayer. Además, el precio de los ‘credit default swaps’ o CDS que se emplean como seguros frente al impago de la deuda ha caído hasta los 628 puntos básicos, según datos de Bloomberg.

El fallecimiento de Chávez genera muchas incertidumbres en los países latinoamericanos que se habían cobijado bajo el paraguas del AlBA. Ese área bolivariana de libre comercio que el presidente recién fallecido diseñó con Cuba. Ahora no sólo el futuro de La Habana se complica. También el de un puñado de países de la región, casi desde Argentina, a Nicaragua, pasando por Ecuador o Bolivia, cuyos líderes estaban de una u otra forma pendientes de la estrategia del venezolano.

Además, ni siquiera está claro que el ‘chavismo’ sea en este momento un grupo unido bajo el liderazgo de Maduro. Hay al menos otras dos facciones que, como la que encabeza Diosdado Cabello, pueden intentar jugar sus cartas ahora. Y esa inestabilidad política a la que también contribuye la falta de homogeneidad de la oposición, lanza incertidumbres sobre el cuarto productor de petróleo del mundo, con unas amplias reservas en la franja del Orinoco que le pueden convertir en el primero a medio plazo.

También sobre los intereses de las empresas españolas que se mantienen allí como Telefónica, Repsol, BBVA o Inditex, que ya habían tenido problemas derivados de los dispositivos previstos por el Gobierno para evitar la salida de dólares. Un ‘corralito’ que los individuos, incluido buena parte del chavismo, se saltaban con cierta comodidad, pero que sí maniataba a las compañías.

Hay quien opina, incluso que la salida del Santander del país, pactada con Chávez a quien vendieron el Banco de Venezuela, tuvo que ver con la certeza de los gestores del banco español de que las dificultades que ya empezaba a haber para repatriar beneficios. Por eso, de ser cierta está versión que circula por algunos ambientes financieros, aprovecharon la ocasión en cuánto se les presentó.

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