Los códigos QR ahora son una maravilla tecnológica, pues actúan como una herramienta que hace más fácil comerciar en América. Su accesibilidad, simplicidad y capacidad para vincular el medio físico con el digital hacen que sean aliados clave tanto para las ventas comunes como para el comercio electrónico.
Se trata de una tecnología que no solamente agiliza las operaciones y el traspaso de información, sino que a su vez democratiza el acceso a sistemas de pago actualizados y más efectivos, favoreciendo la inclusión financiera y la modernización en el continente.
La combinación de las tiendas físicas y el mundo digital
El empleo de códigos QR han establecido un antes y un después a la hora de comprar en América. Su principal uso y el más interesante es en el sector de pagos, pues se pueden hacer pagos con código qr en tiendas físicas. Es decir, el cliente solamente tiene que escanear un código con su dispositivo móvil inteligente y comprobar el monto por medio de una app bancaria o billetera digital.
Se trata de un sistema que no solamente disminuye la necesidad de emplear terminales de punto de venta o dinero en efectivo, sino que también brinda una capa adicional de seguridad para reducir el contacto físico y el empleo de tarjetas.
Dentro del comercio electrónico, un código QR sirve como un puente o enlace. Se emplean para embalar productos o imprimir artículos de marketing que dirigirán al usuario al sitio web del comercio al instante, para consultar manuales de usuario, seguir pedidos o acceder a ofertas de tiempo limitado.
Los códigos QR mejoran la experiencia post-compra e incentivan la interacción con la marca, eliminando las distancias entre el mundo físico y el digital. Tener la posibilidad de generar nuevos códigos hace que los negocios puedan redirigir a los usuarios sin reimprimir, brindando más flexibilidad y ahorro para hacer promociones u ofertas por tiempo limitado.
Mayor eficiencia e inclusión financiera
Haciendo a un lado los pagos por un momento, los códigos QR mejoran la gestión y logística en cualquier negocio. Para los pequeños emprendedores, se usan para procesos internos tales como la gestión de recursos, check-in de clientes y seguimientos de activos.
En un ambiente más extenso, los códigos QR han dejado claro que sirven para fidelizar y hacer marketing. Cuando se escanea un QR, el cliente accede a formularios de registro, forma parte de un programa de afiliados o recibe un cupón de descuento. La inmediatez con la que se puede participar hace que las empresas reúnan información importante para comprender las necesidades del consumidor, ofreciendo estrategias más efectivas y dirigidas.
Los códigos QR se han convertido en motor de crecimiento y optimización en los comercios de América Latina. La flexibilidad que conceden a los minoristas permite modernizar sus operaciones y a las apps de comercio electrónico aumentar la interacción con los clientes. Al contar con un medio seguro, rápido y económico para hacer pagos y obtener información, no únicamente se mejora la operatividad de cada negocio, sino que también se fomenta la inclusión financiera.



