“Díaz Ferrán ha dejado en Argentina una mala imagen de los empresarios españoles”

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Jorge Pérez Tamayo, presidente de la asociación de pilotos de líneas aéreas de Argentina (APLA) conversó con el diario Americaeconómica.com sobre la situación de la compañía Aerolíneas Argentinas y la visión que tiene sobre el presidente del grupo Marsans, Gerardo Díaz Ferrán. Pérez Tamayo ha indicado a este diario que el también presidente de la patronal española, Díaz Ferrán, ha dejado en Argentina una mala imagen de los empresarios españoles. Jorge Pérez Tamayo, presidente de la asociación de pilotos de líneas aéreas de Argentina (APLA) conversó con el diario Americaeconómica.com sobre la situación de la compañía Aerolíneas Argentinas y la visión que tiene sobre el presidente del grupo Marsans, Gerardo Díaz Ferrán. Pérez Tamayo ha indicado a este diario que el también presidente de la patronal española, Díaz Ferrán, ha dejado en Argentina una mala imagen de los empresarios españoles.

– En Argentina, tras la controvertida polémica del presidente del grupo Marsans, ¿La credibilidad de los empresarios españoles se ha visto afectada?

– Bueno, es un tema importante. Han dejado una imagen fea de los empresarios españoles, de como mantener una estructura empresaria. Pero creo que las personas que idearon todo el proceso del vaciamiento de Aerolíneas Argentinas fueron Díaz Ferrán y por supuesto también el ex vicepresidente de Argentina Llodrá, que también era comandante de Air Comet.

– ¿Cuál es su visión del empresario Gerardo Díaz Ferrán?

– El señor Díaz Ferrán y yo tuvimos reuniones en Buenos Aires y también en España. Considero que como persona es muy amable, pero como hombre de negocios, después de la caída estrepitosa de Aerolíneas Argentinas todas sus empresas, que dependían en cierta medida del dinero que producía esta compañía, están todas acabadas: Air Comet, Air Plus, viajes Marsans. Cuando Díaz Ferrán recibió su cargo en Aerolíneas Argentinas, que compró por un peso argentino ( 20 centimos de euro). Siempre se caracterizó por ser una empresa mediocre, que lo único que le interesaba era vender billetes, pero no era un servicio para pasajeros sino un servicio para ganar dinero de una forma rápida y hacer caja, y después hacer con el dinero lo que ellos quisieran hacer, pero evidentemente no hicieron muy buenas inversiones porque todas las empresas a día de hoy del grupo Marsans están arruinadas.

– ¿Cómo analiza la situación actual de Aerolíneas Argentinas desde que dejó de estar en manos del grupo Marsans?

– Aerolíneas Argentinas en este momento está en un proceso lento pero firme de recuperación. Cuando se fue del grupo Marsans, había dejado prácticamente más del 60% de sus aviones fuera de servicio, en este momento está en un 80% funcionando y vamos poco a poco incorporando aviones nuevos por leasing, debido a la situación estrepitosa que dejaron los antiguos dueños, ya que dejó una empresa prácticamente quebrada. Cuando ellos se fueron ya no estaban pagando sueldos y ahí el Estado tuvo que hacerse cargo para no dejar sin trabajo a los empleados.

– ¿Qué opinión tiene sobre la indemnización que reclama Marsans de 1.800 millones de euros al Gobierno de Cristina Fernández?

– Que lo reclame, cualquiera tiene el derecho a reclamar cualquier cosa. Eliminaron todos los 7.47.200 (los aviones) que eran de Aerolíneas y se los trajeron a España para usarlos en Air Plus, que empezó a trabajar con un objetivo muy claro: contratar vuelos para hacer Madrid-Irak con tropas de la OTAN con el emblema de Aerolíneas Argentinas sabiendo que Argentina ni siquiera estaba metida en el conflicto de Medio Oriente, es más, en ese momento pusimos una denuncia al Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina, el cual se comunico con el Ministerio de Relaciones de España y se prohibieron ese tipo de vuelos. Se hacia cualquier tipo de operación que pudiera dar dinero de forma rápida, pero el dinero, por supuesto, nunca llegaba a Argentina sino que se quedaba en España. Otra de las maniobras que también habían echo durante mucho tiempo era que todo el dinero que recaudaban del exterior de las empresas internacionales y nunca pasaba por Buenos Aires. Lo que hacían era una triangulación vía New York, New York-España, eso se descubrió, y fue otra de las causas por las que Aerolíneas Argentinas se quedo sin aviones, sin repuestos y sin dinero.

– ¿Cómo analiza el futuro de Aerolíneas Argentinas?

– Va a ir cambiando poco a poco, así que es muy difícil construirla pero los trabajadores tenemos fé y estamos todos de acuerdo en que tenemos que seguir con el esfuerzo no de los empresarios, sino de los trabajadores como se ha hecho en otras ocasiones en el caso de Aerolíneas Argentinas. La compañía va a salir adelante, de eso no hay ninguna duda, no es solo una empresa sino que es un símbolo nacional que representan a todo el mundo de Argentina. Y eso es realmente lo que pensamos todos los trabajadores, poner todos los esfuerzos necesarios para que Aerolíneas siga volando y para que no deje de existir lo que nosotros llamamos la embajadora del Estado Nacional.

– ¿Qué decisiones políticas se llevan a cabo para una mejora y recuperación de las Aerolíneas Argentinas?

– Aerolíneas Argentinas como cualquier línea aérea comercial, no es un negocio, es un servicio, ese es el primer concepto que se tiene que tener en cuenta. Es la línea encargada de rendir todos sus beneficios al Estado. Tener una línea aérea competitiva, que cumpla los horarios, que tenga un buen equipo nos ha permitido tener la incorporación de turistas, de empresarios serios, la posibilidad de importación y exportación de maquinaria, que le da una actividad económica a Argentina muy importante. Solamente en turismo se alcanzó más del 7,5 % del PIB. Al ser una línea aérea, todos los legisladores están obligados a volar por Aerolíneas Argentinas, si es del Estado, y al legislador le paga al Estado en cierta manera al comprar el billete a Aerolíneas es como hacer una especie de retribución económica al Estado de forma directa.

– ¿Cómo se prevé potenciar las líneas nacionales e internacionales?

– Con una política comercial coherente para el país en el que vivimos. Somos un país tremendamente grande, y tenemos que tratar de buscar la forma para que esa política comercial sea beneficiosa.

– ¿Cree que el Gobierno de Argentina cometió un error al nacionalizar la aerolínea?

– No, para nada. Cuando se hizo cargo ya habían dejado de pagar todas las contribuciones que corresponden por ley.

– ¿Cuantos beneficios anuales suele dejar la compañía?

– No se si puede valorar eso porque son tercializadas. Por ejemplo, una persona va con esa línea aérea a Europa para comprar maquinaria para montar una fábrica y esa fábrica empieza a funcionar con 500 obreros, ese beneficio no se puede medir con dinero, no se puede valorar. Creo que las únicas empresas hoy en día que pueden sobrevivir con la crisis económica mundial, en línea aérea, son aquellas que están subvencionadas por el Estado. Lamentablemente hemos tenido una experiencia muy dura y muy difícil con el grupo Marsans y estuvimos preocupados durante mucho tiempo porque estuvimos más cerca que nunca de perder la nacionalidad de nuestra línea de bandera y con el patrimonio nacional que era nuestro.

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