En una entrevista con la cadena qatarí Al Jazeera, durante su gira por Oriente Medio, el mandatario planteó la necesidad de que América Latina construya su propio polo de desarrollo autónomo y soberano frente a los bloques de poder globales.
La propuesta, que combina cooperación militar y económica, busca situar a la región como actor geopolítico con voz propia en el escenario internacional. Petro considera que solo una alianza regional permitirá a los países latinoamericanos responder de forma conjunta a los desafíos de la descarbonización, la pobreza y la desigualdad.
Una alianza regional con voz propia
Según Petro, el camino de Sudamérica “no es meterse en un bloque económico en competencia con otros, sino construir un proyecto propio, autónomo y soberano”. El mandatario insistió en que una OTAN suramericana debería actuar “independiente de los intereses de Estados Unidos y de Rusia”, capaz de “hablar en el mundo con voz propia y buscar el diálogo de la humanidad”. América Latina, añadió, debe superar su dependencia histórica y asumir el liderazgo en la transición ecológica y social que exige el siglo XXI.
El presidente colombiano plantea una defensa latinoamericana desligada de potencias extranjeras y orientada a los retos comunes de la región
Petro vinculó su propuesta a la necesidad de abordar una “reconstrucción desde la descarbonización”, un cambio estructural que permita competir dentro del capitalismo global sin renunciar a la soberanía regional.
Transición energética y geopolítica
Durante la entrevista, Petro advirtió que Estados Unidos podría quedarse atrás si insiste en el petróleo, una estrategia que —según dijo— contrasta con el potencial de América del Sur como aliado en energías limpias. El líder colombiano sostuvo que si Washington reconsidera su política energética, la región podría convertirse en su principal socio para impulsar fuentes renovables, reforzando así un nuevo equilibrio geopolítico.
Petro plantea que América del Sur podría ser el aliado energético más próximo de Estados Unidos si apuesta por las renovables
Esta visión, explicó, sitúa la energía como eje de una nueva arquitectura de cooperación continental que no dependa de las grandes potencias ni de sus ciclos de conflicto.
Crítica al enfoque militar de EEUU
Petro también denunció los ataques estadounidenses contra supuestas lanchas de narcotraficantes en el Caribe. En esas embarcaciones, afirmó, “va gente joven y pobre, sin oportunidades ni acceso a la universidad”. El presidente sostuvo que el verdadero narcotraficante “no está en las lanchas, sino en el lujo de Miami, París o Dubái”, y que el despliegue militar de Washington responde a su “codicia por mantener el control del petróleo”.
El mandatario colombiano acusa a EEUU de perpetuar una política militar y energética que aumenta la desigualdad y la dependencia regional
Para Petro, el combate al narcotráfico debe abordarse desde la justicia social y la cooperación internacional, no mediante intervenciones armadas que agravan los problemas estructurales.
Comparativa de alianzas internacionales
| Alianza o bloque | Ámbito geográfico | Objetivo principal | Dependencia externa |
|---|---|---|---|
| OTAN | Europa y Norteamérica | Defensa militar colectiva | Alta: liderazgo de EEUU |
| UNASUR | Sudamérica | Integración política y económica | Moderada |
| CELAC | América Latina y Caribe | Coordinación regional | Baja, sin estructura militar |
| Propuesta de Petro | Sudamérica | Defensa y transición energética | Nula: enfoque autónomo |
Una visión de autonomía latinoamericana
El planteamiento de Petro no solo apunta a un cambio de estrategia en materia de seguridad, sino a una redefinición de la posición de América Latina en el mundo. Su idea de una OTAN suramericana refuerza la búsqueda de soberanía regional, un concepto que atraviesa su discurso desde su llegada a la presidencia. De concretarse, supondría un paso inédito hacia una arquitectura latinoamericana propia, con capacidad para afrontar los desafíos globales desde una perspectiva común y no subordinada.
La propuesta refleja la ambición de Petro por que América Latina deje de ser un espacio dependiente de las potencias y asuma su papel como actor estratégico. La pregunta ahora es si la región está dispuesta a avanzar hacia esa alianza que combine defensa, energía y desarrollo sostenible, o si, una vez más, quedará en el terreno de las ideas.



