La decisión llega tras la entrada en vigor de una ley del estado de Mato Grosso, que retira incentivos fiscales a las empresas firmantes del pacto ambiental, una norma que está siendo analizada por la Corte Suprema de Brasil.
El anuncio supone un punto de inflexión en uno de los instrumentos privados más relevantes en la lucha contra la deforestación amazónica.
Un acuerdo clave desde 2006
La Moratoria de la Soja fue firmada en 2006 por las principales comercializadoras del grano y estableció el compromiso de no adquirir soja producida en fincas amazónicas desforestadas después de 2008.
El acuerdo fue considerado durante años uno de los principales frenos a la expansión agrícola sobre la selva amazónica
Según las organizaciones ecologistas, la moratoria permitió compatibilizar el crecimiento de la producción agrícola con la reducción de la deforestación, al bloquear el acceso al mercado internacional de la soja procedente de áreas ilegales.
Quiénes integran Abiove
La salida del acuerdo por parte de Abiove pone en jaque la continuidad de la moratoria, ya que la patronal agrupa a las principales comercializadoras de soja de Brasil, el mayor productor y exportador mundial del grano.
Entre las empresas asociadas se encuentran Cargill, Bunge, Amaggi, la brasileña JBS —mayor procesadora de carne del mundo— y la comercializadora china Cofco, uno de los principales proveedores de soja para China.
La patronal concentra una parte decisiva del comercio internacional de soja brasileña
La presión política de Mato Grosso
La decisión empresarial se produce después de la aprobación de una ley en Mato Grosso, uno de los principales estados productores de soja de Brasil, que veta la concesión de beneficios fiscales a las empresas adheridas a la moratoria.
El gobernador del estado, Mauro Mendes, celebró públicamente la salida de Abiove del acuerdo, al considerar que las exigencias ambientales generan pérdidas económicas para los agricultores.
La legislación, no obstante, está bajo revisión del Supremo Tribunal Federal, que ya llegó a suspender de forma provisional algunos de sus efectos mientras analiza su constitucionalidad.
Críticas de las organizaciones ecologistas
Las organizaciones ambientales han criticado con dureza la decisión de Abiove, al considerar que se trata de una renuncia voluntaria y no de una obligación legal.
Greenpeace y WWF alertan de un retroceso ambiental y de riesgos económicos para el propio sector agrícola
«Al anunciar su salida del acuerdo, la Abiove renuncia a un compromiso que ayudó a reducir la deforestación en la Amazonía», señaló Greenpeace, que subrayó que ninguna ley obliga a las empresas a abandonar la moratoria.
Para WWF Brasil, la decisión constituye «un retroceso grave e injustificable» que debilita uno de los instrumentos más eficaces contra la devastación forestal en el país.
Impacto ambiental y riesgos futuros
Según datos citados por los ecologistas, la deforestación en la Amazonía se redujo un 69% entre 2009 y 2022, en un periodo en el que la producción de soja en la región aumentó un 344%, lo que refuerza el papel de la moratoria como mecanismo de control.
| Indicador | Evolución |
|---|---|
| Reducción de la deforestación (2009–2022) | -69% |
| Aumento de la producción de soja en la Amazonía | +344% |
| Posible aumento de la deforestación sin moratoria | +30% hasta 2045 |
El Instituto de Pesquisa Ambiental de la Amazonía (Ipam) advierte de que el fin del acuerdo podría provocar un incremento del 30% en la deforestación hasta 2045, comprometiendo el objetivo del Gobierno brasileño de eliminar la deforestación ilegal antes de 2030.
El organismo también alerta de posibles consecuencias económicas, como vetos comerciales por parte de importadores internacionales ante un aumento de la devastación ambiental.



