Las principales capitales de Bolivia prohíben las fiestas de Año Nuevo ante el repunte de casos de coronavirus

Tareas de desinfección en La Paz durante la pandemia de coronavirus en Bolivia

Tareas de desinfección en La Paz durante la pandemia de coronavirus en Bolivia

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Los alcaldes de las principales ciudades de Bolivia han decidido este jueves no permitir las celebraciones de Año Nuevo debido al aumento de los últimos días de nuevos casos de coronavirus, ante lo cual el departamento de Santa Cruz impondrá, por su parte, la ley seca hasta el 10 de enero.

Los gobiernos de las ciudades de La Paz, El Alto y Cochabamba han reculado y finalmente no permitirán celebraciones en espacios públicos y establecimientos debido al repunte de nuevos casos registrado el martes, con casi 5.000, que podrían ir en aumento durante los próximos días.

«Tenemos que tomar las medidas que sean necesarias, por eso hemos decidido que primero es la vida y después las fiestas», ha dicho el alcalde de La Paz, Iván Arias, tras informar de que la decisión se ha tomado tras un diálogo con el comité científico de la ciudad y los representantes de los locales de ocio nocturno.

«Por ningún motivo podemos poner en peligro la salud de las personas, todas las decisiones las tomamos en base a información estadística», ha dicho Arias, quien ha apuntado que el incremento de casos registrado el martes está «muy por encima» del pico previsto por las autoridades.

En términos similares se ha expresado la alcaldesa de El Alto, Eva Copa, quien ha anunciado que los establecimientos de ocio nocturno no podrán finalmente abrir, aunque con ciertas restricciones, como tenían previsto.

«El alza de casos nos preocupa y por eso hemos tomado la decisión de suspender todas las fiestas de fin de año en nuestra urbe y los dueños que auspicien las fiestas van a ser sancionados económicamente y clausurados», ha advertido.

Además de Cochabamba, que seguirá la línea de estas dos otros ciudades, el departamento de Santa Cruz ha ido un paso más allá y ha anunciado la imposición de la ley seca entre el 30 de diciembre hasta el 10 de enero, quedando totalmente prohibido la venta y el consumo de alcohol en todo tipo de establecimientos, incluyendo viviendas particulares, informa el diario boliviano ‘La Razón’.

Aquellos establecimientos que infrinjan la ley serán clausurados. La medida también implica un toque de queda entre la media noche y las 5.00 de la mañana en todo el municipio de Santa Cruz, que el martes notificó 3.278 nuevos casos, lo que significa el 66 por ciento de los 4.939 que se registraron ese día en todo el país.

La decisión de las autoridades locales tiene lugar después de que la viceministra de Vigilancia Epidemiológica, María René Castro, solicitará a los gobiernos regionales que dieran marcha atrás en sus autorizaciones tras conocerse el nuevo repunte de casos de coronavirus.

Por su parte, el Gobierno de Bolivia ha anunciado que a partir del 1 de enero será obligatorio presentar el certificado de vacunación o una prueba negativa de coronavirus para poder acceder a todo tipo de establecimientos públicos, eventos deportivos y culturales, o espacios religiosos.

A la espera del último boletín del Ministerio de Salud, Bolivia ha registrado cerca de 600.000 casos de coronavirus, de los cuales más de 19.500 han fallecido.

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