La manifestación ante el Congreso de Argentina denuncia que el acuerdo con el FMI hipoteca el futuro

Sesión telemática en la Cámara de Diputados de Argentina

Cámara de Diputados de Argentina

El acuerdo del Gobierno argentino con el Fondo Monetario Internacional (FMI), a fin de refinanciar una deuda por 45.000 millones de dólares, hipoteca el futuro de Argentina y cede la soberanía, dijo la delegada de una de las 115 organizaciones sociales y políticas en medio de protestas frente al Congreso.

«Estamos concentrándonos para confluir con numerosas columnas de trabajadores de movimientos sociales de distintos sectores ante el Congreso en rechazo al acuerdo con el FMI, un acuerdo que hipoteca el futuro de Argentina», esgrimió Marianela Navarro, delegada de la organización Frente de Organizaciones en Lucha (FOL), que representa a trabajadores cooperativistas.

La concentración frente al Congreso, donde se votaba el jueves el acuerdo, volvió a cristalizarse de tarde ante el parlamento con menor afluencia de manifestantes tras los incidentes registrados horas antes.

FOL, junto con otras organizaciones presentes, como el Polo Obrero y el Movimiento Revolucionario de Trabajadores (MRT), volvieron a las puertas del parlamento tras los incidentes registrados horas antes, cuando una veintena de encapuchados tiraron piedras contra el edificio del Congreso y quemaron contenedores frente al edificio, sin que la policía interviniera hasta tiempo después.

Las entidades convocantes reclaman a los legisladores que rechacen el acuerdo con el FMI, por el que el país se compromete a devolver 45.000 millones de dólares otorgados en 2018 a la gestión anterior del presidente Mauricio Macri (2015-2019).

«ESTADO NO PUEDE PAGAR»

«La principal deuda es con los sectores populares porque la deuda es una estafa que el Estado no puede pagar y menos en la situación social que vive la Argentina y que tiene a la mitad del país por debajo de la línea de pobreza», planteó Navarro.

El FOL sostiene que parte del acuerdo «incluye que las políticas sociales van a ser tramitadas a través del Banco Mundial», cuando «estas medidas deben discutirse entre el Estado nacional y los representantes del sector».

Como otras agurpaciones, FOL entiende «que este es un acuerdo en el que se cede la soberanía del país en manos de organismos internacionales y que se va a establecer un cogobierno con el FMI» porque se va «a asistir a un control y a un seguimiento por parte del FMI cada tres meses de la economía argentina», sostuvo la delegada del FOL.

Esta organización, que mantuvo una vigilia en la noche del miércoles y que permanecerá frente al Congreso hasta la aprobación del proyecto, pues se da por descontado, afirmó que otras manifestaciones contra el FMI han tenido lugar en otras ciudades del país.

Dentro del recinto de la Cámara de Diputados, entre tanto, proseguía el debate sobre el acuerdo con el FMI, después de que en la víspera las comisiones de Finanzas y Presupuesto y Hacienda de la cámara baja aprobada el dictamen del proyecto presentado por el Poder Ejecutivo.

El programa de Facilidades Extendidas, que se debate en el parlamento, establece una refinanciación de la deuda asumida por el Ejecutivo anterior, ya que el FMI no aceptó una reestructuración del préstamo.

Esta iniciativa reemplaza el programa de stand-by (de contigencia) suscrito por en 2018, y por el que se contemplaba un desembolso de 56.300 millones, de los cuales se giraron efectivamente 44.000 millones.

El plan presentado por el Ministerio de Economía, pero que se retiró del proyecto de ley, que fue aprobado por el personal técnico del FMI, prevé 10 revisiones por parte del organismo financiero, que se harán de manera trimestral antes de autorizar los nuevos desembolsos.

El Ejecutivo aspira a que el proyecto de ley que ingresó al Congreso sea aprobado en la Cámara de Diputados antes de girarlo al Senado, aunque el acuerdo todavía debe ser autorizado por el directorio ejecutivo del FMI.

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