El paro de 24 horas se percibe en las calles de la capital argentina, donde el movimiento es escaso y numerosos servicios permanecen interrumpidos.
La huelga convocada por la CGT deja sin trenes, vuelos ni subterráneos a Buenos Aires y reduce al mínimo la actividad comercial
Antes del primer bloque informativo, el seguimiento del paro ya era visible en los principales puntos de acceso y en el centro de la ciudad. La falta de transporte público condicionó la movilidad y redujo significativamente la circulación de personas.
Transporte paralizado en la capital
Durante la jornada no hay servicio de trenes, aviones ni de subterráneo en la ciudad de Buenos Aires. La circulación de autobuses es limitada y muchos comercios optaron por no abrir sus puertas.
La interrupción del transporte afecta tanto a desplazamientos urbanos como interurbanos, con especial incidencia en el área metropolitana de Buenos Aires.
| Servicio afectado | Situación durante el paro |
|---|---|
| Trenes | Sin servicio |
| Aviones | Sin operaciones |
| Subterráneo | Sin servicio |
| Autobuses | Circulación reducida |
| Comercios | Apertura limitada |
El transporte público permanece prácticamente inactivo y los comercios operan con normalidad limitada en distintos barrios
Piquetes en los accesos a Buenos Aires
Algunos de los principales accesos a la ciudad fueron bloqueados por partidos políticos, movimientos de izquierda y gremios mediante piquetes.
Se registraron cortes en la autopista que conecta Buenos Aires con La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires, así como en el Puente Pueyrredón, uno de los accesos clave desde el sur del conurbano.
Durante varias horas también se vio afectada la autopista Panamericana, donde trabajadores despedidos de la empresa de neumáticos Fate realizaron un corte tras el anuncio del cierre de la planta, considerado el primero de gran magnitud bajo la actual gestión gubernamental.
Los cortes en autopistas y puentes estratégicos refuerzan el impacto de la huelga en el área metropolitana
La jornada de paro se desarrolla en un contexto de tensión social por el debate parlamentario de la reforma laboral impulsada por el Ejecutivo argentino, con una movilización que ha tenido un fuerte efecto en la actividad y la movilidad en la capital del país.



