Mercado Laboral
La fotografía que deja la Encuesta Permanente de Hogares combina más precariedad y más presión sobre el mercado laboral. Con una tasa de empleo del 45% sobre una población de 46,3 millones de personas, la economía argentina cerró el año con cerca de 20,8 millones de ocupados y, de ellos, alrededor de 8,9 millones en la informalidad, según se desprende de los datos difundidos este lunes.
| Indicador | Dato |
|---|---|
| Tasa de empleo | 45,0% |
| Tasa de empleo informal | 43,0% |
| Tasa de empleo formal | 56,9% |
| Tasa de desempleo | 7,5% |
| Ocupados estimados | 20,8 millones de personas |
| Trabajadores informales estimados | 8,9 millones de personas |
| Desempleados estimados | más de 1,7 millones de personas |
El avance del empleo informal confirma un deterioro en la calidad del trabajo, incluso en un contexto en el que la tasa general de empleo apenas mostró cambios. El Indec situó la tasa de informalidad en el 43%, frente al 42% del cuarto trimestre de 2024, mientras la propia estadística oficial de mercado de trabajo reflejó una tasa de empleo del 45% y una tasa de desocupación del 7,5% en el mismo periodo.
La economía argentina cerró 2025 con más ocupación precaria y con el desempleo en su nivel más alto desde 2020, según la EPH del Indec
El cruce de ambos informes dibuja una estructura laboral muy fragmentada: más personas consiguen seguir dentro del mercado de trabajo, pero una porción muy elevada lo hace fuera del sistema formal. Esa brecha es la que explica que casi uno de cada dos ocupados no tenga un puesto registrado, con impacto directo sobre cotizaciones, estabilidad y cobertura social.
La informalidad golpeó más a las mujeres que a los hombres. La tasa femenina alcanzó el 44,5%, frente al 41,8% de los varones, de acuerdo con los datos trasladados este lunes a partir de la medición oficial. Entre los grupos de edad, los jóvenes de hasta 29 años fueron los más afectados, con una tasa del 58,4%, seguidos por los mayores de 65 años, con un 58%, mientras que en la franja de 30 a 64 años el indicador bajó al 37,6%.
La brecha por edad vuelve a poner el foco en los segmentos con más dificultades para acceder a trabajos estables. En el caso de los jóvenes, el dato sugiere mayores problemas de entrada al mercado formal; en el de los mayores, apunta a una permanencia laboral más vinculada a actividades de baja protección o ingresos complementarios. Esa combinación refuerza el carácter estructural del fenómeno.
La precariedad laboral se concentra en mujeres, jóvenes y mayores de 65 años, los colectivos con más barreras para entrar o mantenerse en el empleo registrado
Por ramas de actividad, el mayor nivel de empleo informal correspondió al servicio doméstico, con un 78%, seguido por la construcción, con un 73,8%. También quedaron por encima de la media el comercio, con un 52,6%, y la industria manufacturera, con un 37,2%.
La distribución sectorial muestra que la informalidad no se limita a nichos marginales, sino que atraviesa actividades centrales del tejido económico. En especial, construcción y comercio siguen actuando como grandes focos de empleo sin registrar, mientras el servicio doméstico se mantiene como el espacio con menor nivel de formalización.
| Sector | Tasa de informalidad |
|---|---|
| Servicio doméstico | 78,0% |
| Construcción | 73,8% |
| Comercio | 52,6% |
| Industria manufacturera | 37,2% |
La radiografía por categoría ocupacional también refleja fuertes diferencias. La informalidad afectó al 36,3% de los asalariados, al 28,6% de los patrones y al 63,3% de los autónomos o monotributistas, lo que evidencia que el trabajo por cuenta propia continúa siendo uno de los grandes refugios de la ocupación precaria.
A la vez que avanzó la informalidad, también repuntó el desempleo. El Indec situó la tasa de desocupación en el 7,5% en el cuarto trimestre de 2025, 0,9 puntos porcentuales más que en el trimestre anterior y 1,1 puntos más que un año antes, un movimiento que el organismo consideró estadísticamente significativo. En términos absolutos, el paro afectó a más de 1,7 millones de personas dentro de la población económicamente activa.
Ese repunte del desempleo agrava el cuadro laboral argentino porque llega al mismo tiempo que se consolida una elevada proporción de ocupación sin registrar. La combinación de ambas variables deja un cierre de año con más vulnerabilidad en el mercado de trabajo: una parte creciente de la población no encuentra empleo y otra muy amplia solo accede a puestos sin cobertura formal.
El mercado laboral argentino cerró 2025 con una doble señal de deterioro: subió el paro y casi la mitad de los ocupados siguió trabajando en la informalidad
El dato deja además una referencia clara para 2026: aunque la tasa de empleo se mantuvo en el 45%, la mejora cuantitativa no se tradujo en una mejora de calidad, ya que el sistema formal solo abarcó al 56,9% de los ocupados y el resto siguió fuera de registro.
La iniciativa se produce tras el refuerzo parlamentario de La Libertad Avanza en las elecciones…
El Ejecutivo colombiano ha reaccionado con dureza a los últimos episodios de violencia en el…
El mandatario defiende que ambas regiones son complementarias y no competirán de forma destructiva. La…
El informe anual 2025/2026 de Amnistía Internacional sitúa a México como uno de los países…
El Gobierno de Paraguay activará esta semana uno de los primeros movimientos prácticos derivados de…
El influyente periodista conservador Tucker Carlson, una de las figuras mediáticas más relevantes del trumpismo…