Acuerdo Comercial

Acuerdo marco comercial entre Argentina y EEUU es muy asimétrico

El Gobierno de Milei acepta una apertura amplia mientras Washington fija obligaciones limitadas.

Javier Milei y Donald Trump en un evento formal

Javier Milei y Donald Trump

Argentina y EEUU han anunciado un nuevo acuerdo marco que establece compromisos comerciales y regulatorios altamente desiguales.

El acuerdo marco entre Argentina y EEUU sobre comercio e inversión recíprocos -anunciado en la víspera- ofrece un esquema desigual en cuanto a los compromisos que asume la nación sudamericana y las obligaciones que acepta el país norteamericano, según expuso a la Agencia Sputnik la doctora en Relaciones Internacionales Julia Zelicovich.

«El acuerdo se presenta con un marco regulatorio muy asimétrico», aseguró a esta agencia la también magíster en Relaciones Comerciales Internacionales.

En el acuerdo marco, que esboza los delineamientos que deben concretarse en un futuro convenio comercial, Buenos Aires admite más de 15 compromisos con Washington, mientras que EEUU «solo toma dos compromisos respecto a Argentina», precisó la académica argentina.

En relación al acceso a los mercados, el Gobierno del presidente, Javier Milei, «compromete una importante apertura comercial que habrá que ver cuál es su grado de compatibilidad con el M3ercado Común del Sur (Mercosur), si se hace o no sobre las excepciones al arancel externo común previamente negociado», puntualizó respecto de la asociación comercial que integra Argentina junto Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay.

De la otra parte, «lo que se le ofrece es parte de una reforma más amplia que EEUU viene preparando con sus aranceles recíprocos, y que se centra únicamente en productos agropecuarios que no son producidos por ese país, y en insumos farmacéuticos no patentados en esa nación», abundó Zelikovich, docente universitaria e investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet).

«Hay una mención a carnes, pero son más los compromisos de acceso a mercado para carnes norteamericanas en Argentina, concretos y fuertemente delineados, que la vaga mención de la posibilidad de exportar carne argentina al mercado norteamericano», señaló.

La asimetría del acuerdo marco también avanza sobre los estándares y las regulaciones técnicas, pues Buenos Aires «acepta y se subordina a las autoridades norteamericanas y no hay ningún tipo de reciprocidad de EEUU hacia la soberanía regulatoria argentina», observó Zelicovich.

En añadido, «hay menciones respecto de que Argentina tendría obligaciones hacia terceros territorios en el caso en que se produjera allí, por ejemplo, la violación de derechos laborales», advirtió la investigadora. «Esto conlleva, según los estándares de EEUU, que Argentina tenga que prohibir las importaciones de ese país», añadió.

«Hay compromisos en materia de lo que EEUU denomina «seguridad económica», pero no conocemos el detalle de los instrumentos, sino que lo que se hizo fue comunicar el avance de las negociaciones para ese acuerdo marco», contextualizó la especialista.

Tras el anuncio sobre el denominado «acuerdo marco para la cooperación comercial y de inversión recíproca» dado a conocer el jueves por la Casa Blanca y el presidente argentino, Javier Milei, comienza una serie de conversaciones donde cada uno de estos capítulos tomará forma.

POCAS VENTAJAS

Muy pocos sectores se benefician en Argentina con este acuerdo, y además «son difíciles de individualizar», sentenció Zelicovich.

«Hay una mención a que eventualmente se podría considerar a Argentina como socio seguro, y eso podría ser incorporado en las demandas que se hacen según la autoridad de la Sección 232», detalló sobre el instrumento legal que impuso los aranceles globales al acero y aluminio.

En el acuerdo marco predominan, por lo demás, compromisos abstractos por parte de Washington que se basan en terminologías imprecisas y que no conllevan obligaciones para Washington, sino solo una predisposición de tomar en cuenta a Buenos Aires al momento de implementar las medidas.

De momento, y para conocer el impacto que tendrá este acuerdo marco en el Mercosur, donde Argentina tiene a su principal socio comercial histórico, Brasil, habrá que esperar a que el convenio aterrice sobre instrumentos concretos.

«En función de su alcance y naturaleza, va a hacer una perforación o no al marco regulatorio existente del Mercosur, que marca un distanciamiento hacia los miembros del bloque y una ausencia en la estrategia negociadora conjunta, si pensamos en la afectación de Brasil respecto de los aranceles recíprocos», indicó Zelicovich.

En virtud del acuerdo marco sobre comercio e inversiones, Argentina concederá acceso preferencial a productos estadounidenses como medicinas, productos químicos, maquinaria, tecnología de la información, dispositivos médicos, vehículos automotores y una amplia gama de productos agrícolas.

A su vez, la Casa Blanca podría retirar aranceles que afectan a Argentina sobre «ciertos recursos naturales no disponibles» y artículos no patentados para uso farmacéutico.

El Gobierno de Donald Trump mantiene en una incógnita si accederá a una quita de los aranceles extraordinarios del 50 por ciento que impuso al aluminio y al acero argentinos, y que en 2024 representaron en torno al ocho por ciento de las exportaciones hacia EEUU.

A principios de octubre, la actual gestión argentina eliminó hasta finales de año las retenciones a las exportaciones del acero y el aluminio exportados a EEUU, en beneficio de las empresas locales Techint y Aluar.

Argentina y EEUU, que tienen economías competitivas, se han comprometido a su vez a mejorar el acceso bilateral y recíproco a los mercados de carne vacuna, así como a intensificar su cooperación para combatir las políticas y prácticas no mercantiles de otros países.

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