El FMI alerta de más inflación en América por la guerra en Oriente Medio

El encarecimiento de energía, transporte y alimentos golpeará con más fuerza a los hogares vulnerables.

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El FMI advierte de que la guerra en Oriente Medio provocará un aumento generalizado de la inflación en América, aunque con efectos desiguales por países. El impacto será mayor en los costes energéticos y alimentarios, con consecuencias directas para los hogares con menos recursos.

El conflicto en Oriente Medio y sus efectos sobre los mercados energéticos ya están teniendo repercusiones en América. El Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé un escenario de inflación al alza en toda la región, impulsado principalmente por el encarecimiento de combustibles, transporte y alimentos.

El FMI anticipa un aumento generalizado de la inflación en América por el encarecimiento de la energía y los alimentos

Impacto desigual según el modelo económico

El director del departamento del Hemisferio Occidental del FMI, Nigel Chalk, ha señalado que el impacto será diferente dependiendo de la estructura económica de cada país. Mientras los exportadores de hidrocarburos se benefician de los altos precios de la energía, otros países más dependientes de las importaciones sufrirán un deterioro económico.

Los países productores de petróleo y gas están viendo reforzada su posición exterior y sus cuentas públicas, lo que contribuye al crecimiento económico.

Países beneficiados por altos precios energéticos Impacto económico
Argentina, Brasil, Canadá Mejora balanza de pagos
Colombia, Ecuador, Guyana Impulso al crecimiento
Trinidad y Tobago, EEUU, Venezuela Refuerzo de finanzas públicas

Sin embargo, el FMI advierte de que incluso en estos países, el aumento del coste de la energía afecta de forma directa a los hogares más vulnerables.

Los países exportadores de petróleo mejoran sus cuentas, pero la población también sufre el encarecimiento energético

Golpe al turismo y a las economías dependientes

El informe subraya que las economías más afectadas serán aquellas con alta dependencia del turismo y de las importaciones energéticas, especialmente en el Caribe. Estas economías presentan una elevada deuda y una fuerte exposición a los precios del combustible.

Regiones más afectadas Factores de vulnerabilidad
Caribe Alta deuda y dependencia energética
Economías turísticas Caída de viajes y aumento de costes
Importadores netos Incremento del déficit exterior

El aumento del precio de los billetes de avión y los costes asociados al transporte agravan la situación en estos países.

Las economías del Caribe sufrirán más por su dependencia del turismo y la energía importada

Centroamérica y el papel de las renovables

En Centroamérica, la exposición a los precios energéticos sigue siendo elevada, aunque el FMI destaca que la inversión en energías renovables en algunos países ayudará a amortiguar parcialmente el impacto.

Este factor diferencial podría suavizar el aumento de costes eléctricos y reducir la presión inflacionaria en determinadas economías.

Latinoamérica, mejor posicionada pero con riesgos

El FMI considera que Latinoamérica está relativamente mejor posicionada para absorber el shock global gracias a factores como su calendario agrícola distinto al del hemisferio norte. Esto permite mitigar parcialmente las tensiones en los precios de los alimentos.

No obstante, el organismo advierte de futuros incrementos en el coste de los fertilizantes, lo que podría trasladarse a los precios finales.

Latinoamérica resiste mejor el shock, pero el encarecimiento de fertilizantes amenaza los precios alimentarios

Llamada a mantener políticas económicas sólidas

El FMI insiste en la importancia de mantener marcos macroeconómicos sólidos y evitar medidas como subsidios generalizados. En su lugar, recomienda reforzar políticas sociales focalizadas para proteger a los más vulnerables.

Además, destaca que muchos bancos centrales de la región han ganado credibilidad en las últimas décadas, lo que permite mantener las expectativas de inflación bajo control.

El organismo concluye que la clave estará en combinar estabilidad macroeconómica con medidas de protección social en un contexto de creciente presión inflacionaria.

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