Contaminación

Residuos plásticos, entre los principales contaminantes de las Islas Galápagos

La llegada de residuos desde el Océano Pacífico y el elevado coste de su gestión disparan la presión económica y ambiental sobre el archipiélago ecuatoriano.

Plástico mar

Residuos plásticos

Galápagos afronta una crisis por residuos plásticos que no solo amenaza su biodiversidad, sino que también incrementa los costes económicos para sus habitantes. La combinación de basura llegada desde el mar y la limitada capacidad de gestión insular agrava un problema con impacto directo en la economía local y la sostenibilidad.

Los residuos plásticos que llegan desde el Océano Pacífico están entre los principales contaminantes en las Islas Galápagos de Ecuador, territorio ultramarino famoso por su naturaleza virgen y por la conservación del gigantesco quelonio que nombra al archipiélago.

«Estudios realizados en las islas han identificado la presencia de micro y macro plásticos, lo que evidencia que los residuos llegan transportados por corrientes marinas desde otras regiones continentales», señaló a la Agencia Sputnik el ingeniero ambiental Mirko Esparza, integrante del equipo que elaboró el Plan Nacional de Reducción de Residuos Plásticos de Ecuador 2026-2040 (PNRRP).

El analista del Ministerio de Ambiente y Energía (MAE) apuntó que esta contaminación por plásticos se produce tanto por fuentes locales como externas, lo que convierte al archipiélago en un caso particularmente complejo; sin embargo, enfatizó que una parte significativa de la contaminación proviene del océano.

Esparza expuso entre las principales amenazas identificadas el ingreso de productos para el abastecimiento con sobre empaques; el ingreso constante de residuos desde el mar; el aumento del turismo y del consumo de productos de un solo uso, así como la presencia de aparejos de pesca abandonados, con afectación para los ecosistemas marinos y arrecifes.

«Las actividades relacionadas con el turismo, el consumo de productos envasados y la logística de abastecimiento generan residuos internos que requieren una gestión constante», anotó.

Solo en 2024, ese enclave turístico recibió a 279.277 visitantes, cifra inferior en un 15 por ciento en comparación con los 329.475 que llegaron en 2023.

Un estudio realizado por la Plataforma Nacional de Plásticos (NPAP-Ecuador) en 2022 señala que cada año se generan en el país unas 627.000 toneladas de residuos plásticos y que ningún ecosistema ecuatoriano está libre de este tipo de contaminación.

En tanto, un informe de ONU-Ecuador, de julio de 2025, señala que cada año llegan a las costas de Galápagos unas seis toneladas de residuos plásticos que ponen en peligro ese ecosistema.

Esta situación ha dado paso a un programa de monitoreo y limpieza de los residuos de mayor tamaño, liderado por el Parque Nacional Galápagos hace más de una década.

ALTOS COSTOS LOGÍSTICOS

De acuerdo con un nuevo estudio de la NPAP, en las islas las limpiezas costeras realizadas muestran plásticos provenientes de flotas internacionales, corrientes oceánicas y actividades turísticas, mientras a nivel nacional se registran 96 especies afectadas.

Sin embargo, las comunidades reportan altos costos logísticos para manejo de residuos y presión creciente sobre la infraestructura local, lo cual eleva los costos del manejo de estos y presiona a sus habitantes a ocuparse de estas labores.

«Estos efectos acumulativos afectan de manera directa la seguridad alimentaria, la salud ambiental y la continuidad cultural de poblaciones que dependen estrechamente de sus ecosistemas para vivir», advierte el informe.

En cuanto al sistema de reciclaje, Esparza anotó que en Galápagos existen mecanismos de separación, recuperación y logística inversa que permiten reducir la acumulación local de residuos.

«Pero no son suficientes para gestionar el volumen de residuos que se generan, debido a las limitaciones propias de un territorio insular», aseveró.

Indicó que, en términos prácticos, el sistema de reciclaje actual ayuda a mantener cierto equilibrio, pero no elimina completamente el problema, especialmente porque una parte de la contaminación llega desde fuera del archipiélago con materiales degradados y difíciles de gestionar.

PLAN PARA PARA REDUCIR LA CONTAMINACIÓN POR PLÁSTICOS

El Plan Nacional de Reducción de Residuos Plásticos de Ecuador (PNRRP, por sus siglas)», presentado en marzo de este año, busca reducir la emisión al ambiente 119.000 toneladas de residuos plásticos a 2040.

En particular, contempla la prevención de la contaminación por residuos y desechos plásticos en la zona marino-costera, Galápagos y áreas protegidas y de conservación.

«Estudios en Santa Cruz y San Cristóbal registran microplásticos en sedimentos, en peces, tortugas marinas, iguanas endémicas, tortugas marinas y terrestres, en manglares y en playas de anidación», alerta el documento base de la nueva estrategia gubernamental.

Ello implica implementar un plan para prevenir, gestionar y mitigar la generación de residuos y desechos plásticos y sus impactos en la zona marino-costera, en Galápagos y otras áreas protegidas y de conservación.

Entre las acciones, se menciona instalar sistemas en rutas de entrada al mar y puntos de captura de basura en desembocaduras, esteros y drenajes urbanos que descargan en playas y manglares, con mantenimiento periódico; además de crear un esquema nacional de gestión de artes y aparejos de pesca y artes de pesca, con marcado de puntos de recepción, logística de acopio, protocolos de recuperación en mar y gestión segura y un mecanismo de alerta para redes fantasma con reportes de pescadores y buzos, entre otras acciones.

Esparza indicó que existe una brecha de información sobre los volúmenes de residuos plásticos que se generan y que llegan a las islas, lo cual se busca revertir con la nueva estrategia nacional.

Resaltó, además, el trabajo profesional de otros expertos del MAE y del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, siglas en inglés) para elaborar la guía ecuatoriana con el objetivo de plantear metas para bajar la contaminación ambiental por plásticos.

De otra parte, una iniciativa impulsada por la empresa privada Itchion, denominada «Galápagos Guardians», busca evitar que lleguen al Océano Pacífico los desechos de los plásticos que viajan por los ríos hacia ese sitio, declarado Patrimonio Natural de la Humanidad (1976); Reserva de la Biosfera de la Unesco (1984) y Sitio Ramsar (2001).

El proyecto busca reducir en un 30 por ciento hasta el 2030 la contaminación que llega al archipiélago y convertir al Ecuador en el primer país que logre reducir la curva de contaminación por plástico.

Itchion calcula que, según las evidencias, la mayor concentración de plásticos registrada en Galápagos proviene de Ecuador, Perú, Colombia y botellas plásticas de procedencia asiática, en particular de buques pesqueros chinos en el Pacífico.

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