El dato confirma que el principal bloque exportador de Argentina mantiene una elevada capacidad de generación de divisas, aunque sigue expuesto a la volatilidad de los precios internacionales y a una evolución productiva más débil, tal y como vienen advirtiendo las propias entidades del sector. En 2025, el complejo oleaginoso-cerealero ya había generado 31.338 millones de dólares, unos 27.255 millones de euros al cambio de referencia del BCE utilizado para esta información.
El repunte de marzo no evita el balance negativo
En marzo, la liquidación de divisas ascendió a 2.032 millones de dólares, alrededor de 1.767 millones de euros, con un avance del 57% respecto a febrero y del 8% frente al mismo mes de 2025. Las cámaras empresariales atribuyen esa mejora al mayor arribo de camiones de maíz, a los embarques de trigo y maíz, al movimiento de harina y aceite de soja y al inicio de la campaña de girasol.
Marzo mejoró frente a febrero y frente al mismo mes de 2025, pero el acumulado del trimestre siguió claramente por debajo del registrado un año antes
La mejora de marzo no bastó para compensar la debilidad del arranque del ejercicio. El acumulado de enero a marzo quedó por debajo del nivel del mismo periodo de 2025, en un contexto en el que el sector continúa dependiendo en gran medida del comportamiento internacional de las materias primas para sostener su volumen exportador y su aportación de moneda extranjera.
| Indicador del sector agroindustrial argentino | Importe original | Equivalente en euros* | Variación |
|---|---|---|---|
| Liquidación primer trimestre 2026 | 5.172 millones de dólares | 4.498 millones de euros | -15% interanual |
| Liquidación marzo 2026 | 2.032 millones de dólares | 1.767 millones de euros | +57% mensual / +8% interanual |
| Liquidación total 2025 | 31.338 millones de dólares | 27.255 millones de euros | +25% anual |
*Conversión aproximada con el cambio de referencia del BCE del 31 de marzo de 2026: 1 euro = 1,1498 dólares.
Soja, aceite y maíz siguen marcando el pulso exportador
El principal producto de exportación del país dentro de este entramado sigue siendo la harina de soja, seguido por el aceite de soja y el maíz, tres referencias que continúan sosteniendo la capacidad del complejo para aportar dólares a la economía argentina. La relevancia estructural del bloque se mantiene: los complejos exportadores ligados al agro continúan entre los más determinantes del comercio exterior del país, según las estadísticas oficiales argentinas.
La soja y el maíz mantienen al agroindustrial como uno de los grandes generadores de divisas de Argentina, pese al frenazo del arranque de 2026
Las cifras oficiales del Indec reflejan además el peso sostenido de los complejos exportadores en la canasta total de ventas al exterior de Argentina. En ese marco, soja, maíz, trigo y girasol siguen formando parte del núcleo más relevante del comercio exterior argentino, lo que refuerza la lectura de que cualquier alteración en cosecha, logística o precios internacionales impacta de forma directa sobre la entrada de divisas.
El sector alerta del estancamiento productivo
Ciara y CEC vienen insistiendo en sus informes en que Argentina muestra señales de estancamiento en producción y crecimiento exportador, con una estructura que sigue muy condicionada por las oscilaciones del mercado internacional. Esa advertencia cobra especial importancia en un trimestre que ha empezado con retrocesos interanuales pese al rebote puntual de marzo.
Las patronales del sector advierten de que la mejora exportadora depende todavía demasiado de los precios internacionales y no de un cambio estructural en la producción
El dato del primer trimestre deja así una doble lectura: por un lado, marzo aporta una señal de recuperación táctica; por otro, el balance acumulado mantiene la presión sobre uno de los sectores más estratégicos para la generación de divisas en Argentina. La evolución de la campaña agrícola en los próximos meses será clave para comprobar si ese rebote logra consolidarse o queda en un alivio puntual.



