Los informes de entidades como Citi, JP Morgan, Bank of America, Barclays y Wells Fargo advierten sobre reservas insuficientes, riesgos políticos y la persistencia de restricciones cambiarias.
El cambio de tono de los principales bancos de Wall Street llega después de meses en los que la deuda argentina había registrado fuertes subidas, impulsadas por las expectativas generadas por el programa económico del presidente Javier Milei. Sin embargo, los analistas consideran que el país sigue siendo uno de los mercados emergentes más vulnerables ante un deterioro del contexto financiero internacional.
Grandes bancos internacionales recomiendan reducir exposición a bonos argentinos tras meses de subidas en su precio
Wall Street aconseja cerrar posiciones en deuda argentina
Los informes elaborados por Citi, JP Morgan, Bank of America, Barclays, Wells Fargo y BofA Securities coinciden en que el mercado argentino ha ofrecido rentabilidades elevadas en los últimos meses, pero advierten de que el escenario actual aconseja tomar beneficios y esperar.
Uno de los informes más comentados fue el de Bank of America, que recomendó explícitamente cerrar posiciones en el bono argentino GD35, con vencimiento en 2035.
La lógica detrás de esta recomendación es que los bonos argentinos ya han capturado gran parte del potencial de revalorización tras el fuerte rally registrado desde finales de 2024.
| Bono argentino | Vencimiento | Recomendación destacada |
|---|---|---|
| GD35 | 2035 | Cerrar posiciones según Bank of America |
| Deuda soberana en dólares | Diversos | Reducir exposición y tomar beneficios |
| Bonos emergentes comparables | Diversos | Mantener posiciones |
Bank of America aconseja cerrar posiciones en el bono argentino GD35 tras el rally de los últimos meses
Reservas negativas y dudas sobre la estabilidad cambiaria
Uno de los principales factores de preocupación señalados por los analistas es la situación de las reservas del Banco Central argentino.
Aunque el organismo informa de reservas brutas superiores a 46.000 millones de dólares, los bancos descuentan varios componentes como swaps con China, encajes bancarios y otros pasivos financieros.
Tras realizar esos ajustes, estiman que las reservas netas siguen en terreno negativo, con un saldo cercano a 15.000 millones de dólares.
Expresado en euros, esto equivale aproximadamente a:
| Indicador financiero | Valor aproximado |
|---|---|
| Reservas brutas del Banco Central | 42.300 millones de euros |
| Reservas netas estimadas | -13.700 millones de euros |
Los informes también mencionan interrogantes sobre parte del oro que forma parte de las reservas, estimado en unos 6.000 millones de dólares (alrededor de 5.500 millones de euros), cuya localización no estaría completamente clara en la contabilidad pública según algunos operadores del mercado.
Los analistas calculan que las reservas netas del Banco Central siguen en negativo pese al aumento de reservas brutas
El cepo cambiario y el campo condicionan la entrada de dólares
Otra de las condiciones señaladas por los bancos internacionales para mejorar la percepción de riesgo es el levantamiento del cepo cambiario, es decir, las restricciones a la compra y movimiento de divisas.
Según los analistas, mientras Argentina mantenga estas limitaciones, seguirá siendo un destino de inversión considerado de alto riesgo por los fondos internacionales.
Además, los informes destacan la incertidumbre sobre la liquidación de la cosecha agrícola, una de las principales fuentes de entrada de divisas para el país.
Los bancos advierten de que muchos productores podrían retrasar la venta de dólares si consideran que el tipo de cambio está atrasado, lo que reduciría el flujo de divisas en los próximos meses.
El contexto global también juega en contra
A las dudas internas se suma un cambio en el entorno financiero internacional. El Tesoro de EEUU ha anunciado medidas orientadas a reducir la liquidez en dólares en el sistema financiero global, lo que suele afectar especialmente a los mercados emergentes.
Cuando las condiciones financieras se endurecen, los inversores tienden a reducir su exposición a activos considerados de mayor riesgo, como la deuda soberana de economías con desequilibrios macroeconómicos.
En ese escenario, Argentina aparece en los informes como uno de los países más expuestos a un cambio de sentimiento del mercado, especialmente porque su esquema financiero depende en gran medida del acceso a financiación externa y de la confianza de los inversores internacionales.



