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Poco antes de su encarcelamiento en Venezuela por presuntos delitos bancarios, el empresario Ricardo Fernández Barrueco conversó con el periodista Juan Carlos Zapata, colaborador de Americaeconomica.com, que prepara en Caracas un libro sobre los nuevos ricos surgidos durante el gobierno de Chávez.
Acepto gustoso la invitación de varios amigos y relacionados de la Mesa de la Unidad Democrática, con la cual no he tenido relación alguna, para facilitar, junto con mi respetado amigo médico, el “Ovejo” Domínguez, un taller sobre la crisis social actual, con miras a la elaboración de propuestas para la acción política de la sociedad democrática nacional. El país todo debe percibir que su vanguardia política democrática está dedicada a definir una propuesta que resuelva los problemas de la gente. Que han sido atroces y crecientes, como demostraremos, a pesar de la opulencia petrolera del Estado. O sea, de Chávez.
Tal como se vislumbraba el Gobierno iraní ha puesto sus ojos en la región, y lo demuestra con hechos concretos, sugestivamente luego de la visita del líder israelí Shimon Peres a Argentina y Brasil, Mahmoud Ahmadinejad visita a Chávez, cerrando así su periplo que incluyó Brasil y Bolivia.
La oposición de Venezuela ha decidido sacar partido a la crisis de los banqueros del presidente Hugo Chávez. El diputado y secretario general de Podemos, Ismael García, ha confirmado a Americaeconomica.com que ha denunciado ante el Parlamento, junto con otros 7 diputados de su agrupación, que los cuatro bancos intervenidos manejaban el 30% de todos los depósitos del Estado venezolano, a pesar de que el mandatario aseguró desconocer el origen de los fondos de dichas entidades.
La intervención estatal sobre cuatro bancos venezolanos la pasada semana ha dado paso a un sinfín de teorías en las calles de Caracas que intentan desentrañar el motivo por el que Hugo Chávez ha decidido tirar por tierra el incipiente imperio financiero de Ricardo Fernández Barrueco, uno de sus antiguos protegidos. Suposiciones hay, y para todos los gustos. Desde los que aseguran que el empresario es víctima de un complot hasta los que creen que la operación respondió simplemente a la rebeldía del colombo venezolano a la hora de acatar las leyes de la Superintendencia de Bancos. Sin embargo, todas las teorías coinciden en un punto: la pugna de poderes está detrás de la intervención.
Todavía algunos en Venezuela sostienen la opinión sobre la superioridad en realizaciones de la dictadura perezjimenista (M. Pérez Jiménez, militar, 1952-1958). No me atrevo a opinar sobre la percepción chilena de la capacidad de cambio material de la era pinochetista. Pero algo similar a la primera opinión he escuchado o visto por ahí. Ahora en Venezuela, ante la imposibilidad de mostrar resultados de progreso del gobierno militar populista y comunista de Chávez, entonces se van por la vía del supuesto cambio social. Lo risible es que en todos los casos, la superioridad neta de la democracia respecto a las dictaduras es absolutamente medible.
Al presidente venezolano Hugo Chavez Frías la situación en que se encuentra inmerso el país, le preocupa y demasiado, a la búsqueda desesperada de orientar la atención hacia situaciones stramboticas, como el fantasma de la guerra con Colombia, no hace más que tratar de tapar el sol con la mano, el grave problema que sacude al país es economico
Un conflicto en puertas puede desencadenar una movida de alto riesgo para el Gobierno.
La guerra por el poder que desde hace años se ha fraguado entre los nuevos grandes empresarios del país, que han conseguido sus fortunas bajo el mandato de Hugo Chávez, ha salpicado de lleno al mandatario bolivariano, que se ha visto obligado a intervenir y tirar por tierra el incipiente imperio financiero de Ricardo Fernández Barrueco, uno de sus antiguos protegidos.
El presidente de Pdvsa, Rafael Ramírez, se enfrenta a uno de los momentos más difíciles de la compañía. Tras meses de críticas y presión, la petrolera estatal venezolana ha publicado por fin sus cuentas semestrales, con un desplome del 67% en sus ganancias hasta junio. Aún hay muchos proyectos parados por la falta de financiación y el mercado de deuda parece haberse convertido en el salvavidas de la compañía. Sin embargo, los analistas comienzan a advertir sobre los problemas que la firma podría tener para hacer frente a sus obligaciones financieras.
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