El dato refleja un crecimiento moderado, sostenido por algunos sectores clave, aunque condicionado por la debilidad en otros ámbitos relevantes de la actividad económica.
Antes de entrar en el detalle sectorial, el informe del MEF pone de relieve que la evolución económica del país ha sido desigual, con motores de crecimiento claros pero también con frenos significativos.
El crecimiento del PIB de Uruguay en 2025 se sitúa en el 1,8%, por debajo de las previsiones oficiales y de organismos internacionales
Impulso de la industria y el consumo
El MEF atribuye el crecimiento económico al dinamismo de varias actividades, entre ellas la refinería de petróleo, la industria de producción de alimentos, el comercio y el sector de comidas y bebidas.
Estos sectores han sido clave para sostener la actividad económica durante el ejercicio, especialmente en un contexto internacional todavía marcado por incertidumbres.
La refinería, la industria alimentaria y el comercio sostienen el avance económico del país
Construcción y energía frenan el avance
En contraste, el crecimiento se vio limitado por el comportamiento negativo de la industria de la construcción y por la desaceleración de la producción de energía eléctrica, dos sectores que restaron dinamismo al conjunto de la economía.
Este desequilibrio sectorial explica en gran medida que el crecimiento final haya quedado por debajo de las expectativas iniciales.
La caída de la construcción y el menor ritmo de la energía lastran el crecimiento del PIB
Diferencias con las previsiones del Gobierno y el FMI
El resultado del 1,8% de crecimiento del PIB en 2025 se sitúa claramente por debajo del 2,6% previsto por el Gobierno de Yamandú Orsi y del 2,5% estimado por el FMI, que anticipaba un mayor impulso derivado de la demanda interna y las exportaciones.
| Previsión/Resultado | Crecimiento del PIB 2025 |
|---|---|
| Gobierno de Uruguay | 2,6% |
| FMI | 2,5% |
| Resultado real MEF | 1,8% |
El crecimiento real queda casi un punto por debajo de las previsiones oficiales
La evolución del PIB en 2025 confirma un escenario de crecimiento moderado en Uruguay, con diferencias relevantes entre sectores y con un resultado final inferior al esperado inicialmente por las principales instituciones económicas.



