Polémica operación

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La paraestatal mexicana Pemex se hará con un 51% del histórico astillero vigués Hijos de J. Barreras por 10 millones de euros. Desenlace a precio de ganga, según los expertos, para una operación que el gabinete del presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, venía pergeñando desde el año 2012, cuando la convirtió en estandarte de su campaña en las últimas elecciones autonómicas. La paraestatal mexicana Pemex se hará con un 51% del histórico astillero vigués Hijos de J. Barreras por 10 millones de euros. Desenlace a precio de ganga, según los expertos, para una operación que el gabinete del presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, venía pergeñando desde el año 2012, cuando la convirtió en estandarte de su campaña en las últimas elecciones autonómicas.

Pemex ha comunicado la operación, aún pendiente de cierre definitivo, mediante un comunicado en el que eleva su oferta “inicialmente” a 10 millones de euros que estima “suficientes” para atender las necesidades más acuciantes de la naval de Vigo.

Para garantizar esta aportación, además, es forzosa la participación del resto de accionistas, de manera que los mexicanos nunca sobrepasen el umbral previamente acordado con el resto de accionistas significativos de Hijos de J. Barreras, pues la aportación se realizará a través de una macroampliación de capital posterior a una reducción a cero para compensar pérdidas y acelerar la salida del concurso de acreedores.

Las voces más críticas con la ‘entrega’ de la viguesa a Pemex no se refieren sin embargo a la ‘operación acordeón’, sino a las pretensiones que ya han dejado ver los mexicanos convidados por Feijóo.

Uno de los objetivos que señala el mismo comunicado es “transferir a mediano plazo el conocimiento tecnológico de Barreras para crear capacidad constructora de buques especializados en México, a fin de poder atender la demanda de Pemex”.

Algunos observadores, sin embargo, apuntan a una muestra de buena voluntad por parte de los mexicanos. La polémica en torno a los contratos que se podrían adjudicar los astilleros gallegos con el desembarco de Pemex parece zanjarse con la decisión de construir cinco hoteles flotantes en España para los trabajadores de sus plantas marítimas en lugar de los dos inicialmente anunciados, según publica prensa especializada de la nación azteca.

No obstante, una gran incertidumbre sigue rodeando todo el proceso, pues cualquier eventual movimiento queda pendiente de aprobación en la próxima junta de accionistas del histórico Hijos de J. Barreras. Por el momento, sus trabajadores celebran cualquier acercamiento aún a precio de saldo después de dos años sin casi carga de trabajo, señalan fuentes próximas a la compañía naviera.

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