Objetivo cumplido

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Los ajustes realizados a lo largo de 2012 han permitido que Telefónica esté en disposición de retomar la remuneración al accionista este año. Así lo ha asegurado el presidente de la operadora, Cesar Alierta, en un discurso escrito que la multinacional ha repartido a los medios con motivo de la celebración de la junta de accionistas, que ha aprobado la distribución de un dividendo en efectivo de 0,75 euros por título, lo que supondrá un reparto de alrededor de 3.400 millones de euros en total. Los ajustes realizados a lo largo de 2012 han permitido que Telefónica esté en disposición de retomar la remuneración al accionista este año. Así lo ha asegurado el presidente de la operadora, Cesar Alierta, en un discurso escrito que la multinacional ha repartido a los medios con motivo de la celebración de la junta de accionistas, que ha aprobado la distribución de un dividendo en efectivo de 0,75 euros por título, lo que supondrá un reparto de alrededor de 3.400 millones de euros en total.

Esta retribución, que se pagará en dos tramos -0,35 euros en noviembre y un pago final de 0,40 euros por acción en el segundo trimestre de 2014-, supone que la operadora vuelva a su tradición de retribuir al accionista después de que el dividendo de 2012 se suspendiera por la necesidad de reducir su endeudamiento. Esa medida, junto con un programa de desinversiones y otras operaciones, permitió al grupo reducir drásticamente su deuda, de forma que, a finales de 2012, el pasivo financiero neto se situó en 51.259 millones de euros, lo que supone 2,36 veces ebitda.

La retribución para 2013 supone una rentabilidad del 6,7% a precios actuales de la acción. «Esto sitúa a Telefónica como la empresa que ofrece la mayor rentabilidad por dividendo esperado para 2013 entre las 25 mayores compañías del sector de las tecnologías de la información y comunicación por capitalización bursátil», ha añadido Alierta.

La cotización

Respecto a la cotización de la compañía, el máximo responsable de la operadora ha admitió que la evolución fue negativa (el año pasado la acción se depreció un 23,9%) y lo achacó a la crisis de deuda, pero sobre todo “a tener la sede fiscal en Madrid”. “Si tuviéramos la sede en California aplaudirían en lugar de abuchear”, añadió. En este sentido, Alierta también calificó de “brillantísimos”, “sólidos” y “espectaculares” los fundamentales de Telefónica, algo que en su opinión se reflejará en la cotización de la compañía.

Alierta destacó también que el resto de operadoras de la eurozona han registrado también significativos descensos que fluctúan desde el 3 al 60%. Incluso, desde el cierre del mes de abril, «podemos decir que la acción de Telefónica se ha revalorizado más del 9%, porcentaje muy superior al registrado por sus comparables de la eurozona», apuntó.

La economía española

El presidente de Telefónica se mostró muy optimista sobre el futuro de la economía española que, en su opinión, ha entrado en una nueva fase cuyos resultados comenzarán a ser visibles en el tercer y cuarto trimestre de este año gracias a la “importante recuperación” de la demanda interna. A su juicio, la situación económica es mucho mejor que las expectativas que tienen de ella los ciudadanos.

Urdangarin

«Mientras don Iñaki Urdangarín ha sido empleado de Telefónica, su comportamiento y su labor han sido muy positivas. Y eso es lo que yo sé y lo que afirmo aquí delante de todo el mundo”. Así ha defendió Alierta la gestión del yerno del rey, que abandonó la compañía a finales del año pasado, tras las críticas de algunos accionistas, que se quejaron del fichaje del Duque de Palma, de expolíticos como Rodrigo Rato, Narcís Serra o Eduardo Zaplana y también de las indemnizaciones millonarias que recibieron algunos ejecutivos de la empresa el año pasado. Sobre este punto, el presidente de Telefónica no dudó en defenderlas porque son “líderes” en el sector y porque “todas las compañías del mundo les querrían tener en sus nóminas”.

Reprimenda a los sindicatos

Pero sin duda la réplica más dura de Alierta fue para los sindicatos minoritarios que intervinieron en la junta y que pidieron la readmisión de dos empleados que han sido despedidos por absentismo.

“Algo habrán hecho esas dos personas porque en diez años solo hemos echado a esas dos personas por absentismo” pese a que la plantilla se ha reducido a la mitad en los últimos once años. En este sentido, señaló que los ERE de Telefónica han sido “voluntarios y universales” y se pactan con los sindicatos. El último, añadió Alierta, tuvo un coste tres veces superior si lo hubieran hecho en Alemania, cuatro veces en Gran Bretaña y 300 veces más que en Cuba, “el que parece que es su modelo de relaciones sindicales”. “Si les hubiéramos hecho caso [a los sindicatos], la empresa estaría quebrada y todos nosotros en la calle”, concluyó.

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