La carretera eléctrica de Piñera

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El Gobierno del presidente chileno, Sebastián Piñera, ha anunciado esta semana que se van a realizar dos proyectos de ‘carreteras’ eléctricas que conectarán a través de 600 kilómetros para mejorar el suministro del país. De este modo, se va a intentar paliar el débil sistema energético, que ha sido criticado desde múltiples foros, por su precariedad y porque podría lastrar al crecimiento de la región en un futuro. El Gobierno del presidente chileno, Sebastián Piñera, ha anunciado esta semana que se van a realizar dos proyectos de ‘carreteras’ eléctricas que conectarán a través de 600 kilómetros para mejorar el suministro del país.

De este modo, se va a intentar paliar el débil sistema energético, que ha sido criticado desde múltiples foros, por su precariedad y porque podría lastrar al crecimiento de la región en un futuro.

Se estima que esta mejora de la red de suministro chilena requiera una inversión de 700 millones de dólares (558 millones de euros), que facilitará la entrada de líneas generadoras alejadas de los núcleos urbanos. La licitación de este proyecto se realizará a comienzos del año 2013.

Según el Gobierno, esta nueva ‘carretera’ de energía servirá para conectar los centros de consumo con la gran central de HidroAysén. Ese proyecto de energía hidroeléctrica ha tenido grandes críticas por parte de los ecologistas y apoyo por parte de los pobladores de la región de Aysén, que sitiaron la región durante semanas para reclamar unas mejores condiciones de vida y de inversión por parte del Estado.

Por otro lado, esta semana también ha sido bastante tensa en otro tema energético para el Gobierno de Piñera. El ministro de Hacienda, Felipe Larraín, ha tenido que salir a defender a su país, después de que el multimillonario brasileño Eike Batista, criticara en Twitter que “invertir en Chile se está volviendo imposible”.

Batista había respondido de esa manera a un fallo de la Corte Suprema chilena que paralizó el proyecto de una central termoeléctrica que planteaba construir en la III Región con el nombre de Castilla. El juzgado declaró ilegal el impacto ambiental presentado por la compañía. Larraín ha contestado al brasileño diciéndole que mire cómo están las realidades y condiciones para invertir en su propio país.

Además, otro mensaje sobre el tema publicado por el multimillonario enfadó aún más a los chilenos: “Si no nos quieren, vámonos, bye bye”. En Twitter, algunos comentarios tacharon a Batista tanto de “matón” como de “absurdo”. Muchos internautas señalaron que Chile respeta las inversiones extranjeras.

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