Sacyr formó parte del consorcio GUPC, responsable de las obras entre 2009 y 2016, un proyecto considerado una de las mayores obras de ingeniería del siglo XXI. Adjudicada inicialmente por 3.200 millones de dólares, la ampliación terminó costando 5.580 millones, casi el doble.
El fallo arbitral supone un golpe a las aspiraciones financieras de Sacyr, aunque la empresa sostiene que el resultado era previsible y ya estaba provisionado
Defensa de Panamá y costes del litigio
El Gobierno de Panamá destinó 5,6 millones de euros a contratar a la firma estadounidense Arnold & Porter Kaye Scholer, especializada en arbitrajes internacionales, para su defensa ante la CNUDMI. El caso ha estado marcado por años de controversias técnicas, reclamaciones cruzadas y evaluaciones sobre el impacto de retrasos y modificaciones durante la obra.
| Concepto | Cifra aproximada |
|---|---|
| Presupuesto inicial de la obra | 3.200 millones de dólares |
| Coste final | 5.580 millones de dólares |
| Reclamación de Sacyr ante la CNUDMI | 1.700 millones de euros |
| Gasto de Panamá en defensa legal | 5,6 millones de euros |
| Garantías recuperadas por el consorcio (2022) | 250 millones de dólares |
El laudo y los próximos pasos
Según explicó la compañía en un comunicado, el tribunal desestimó las pretensiones de Sacyr con un voto particular en contra. La constructora insistió en que “no hay impacto negativo en las cuentas” y subrayó que el caso ante la Corte Internacional de Arbitraje de la Cámara de Comercio Internacional (ICC), con sede en Miami, “podría generar impactos positivos” cuando se resuelva.
El litigio con Panamá se ha convertido en el más largo y costoso de la historia de la empresa española
En 2020, el presidente de Sacyr, Manuel Manrique, aseguró que el conflicto “forma parte del pasado” y que todos los posibles importes adversos estaban ya cubiertos. Sin embargo, los laudos aún pendientes mantienen abierta la disputa casi una década después de la inauguración de la ampliación.
Una obra emblemática con ecos judiciales
La ampliación del Canal de Panamá ha sido celebrada como un hito tecnológico y logístico, pero también como un símbolo de los desafíos financieros y contractuales de las grandes infraestructuras internacionales. Sacyr defiende que, pese a las controversias, la obra “ha permitido aumentar la capacidad del comercio mundial” y consolidar su papel en el sector.



