Universidades

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Quien lucha por el conocimiento defiende la libertad. Eso hace hoy la Universidad venezolana. Nuestra Universidad, así como engendra insignes profesionales (también los hay de los otros), asume, en estos tiempos de infortunio nacional, la orientación moral de la República y las faenas que la honran. Quien lucha por el conocimiento defiende la libertad. Eso hace hoy la Universidad venezolana. Nuestra Universidad, así como engendra insignes profesionales (también los hay de los otros), asume, en estos tiempos de infortunio nacional, la orientación moral de la República y las faenas que la honran.

Su entrega a las causas nacionales y de la humanidad es histórica. La tradición libertaria y republicana de Venezuela se asocia a sus universidades y jóvenes. Lo fue desde La Victoria, en 1814, y tuvo destellos valiosos en 1928, 1936, 1957-58, los tiene ahora y los tendrá siempre. Su vocación de entrega es su aliento principal.

El último mes ha sido de defensa de su viabilidad, frente al estrangulamiento de un régimen que no ha podido ni podrá doblegarla. En la actual fase -comienza el segundo mes de conflicto- la defensa es de su naturaleza: autónoma, libertaria, plural, nacional. Junto a ello, avanza en la conformación de una propuesta de salida satisfactoria a la actual hora de impasse histórico del país.

Tal como apunta el profesor Gustavo Palomares, cabeza de la Misión Electoral Internacional en Venezuela, en las recientes elecciones presidenciales, catedrático europeo en la UNED española y presidente del Instituto de Altos Estudios Europeos, se está haciendo urgente, “una fórmula para impedir el camino inexorable de Venezuela hacia el precipicio”.

En eso andamos. Nos cupo el honor de ser el vocero único del Proyecto Bicentenario, de la Asociación Venezolana de Rectores Universitarios y otras personalidades y representantes de partidos y grupos de opinión, agrupados informalmente en lo que las chicas de la prensa han llamado Movimiento Pro Constituyente, para presentar los análisis y propuestas que muestran la acción de las universidades en esa línea y en su compromiso de lucha con el país, en una selecta reunión de los rectores universitarios venezolanos, al final de la muy publicitada reunión de la Asociación, en nuestra ciudad.

En nuestra ponencia, nada distinto a lo que hemos venido desarrollando en esta columna: Venezuela enfrenta un ‘Momento Transicional’, metáfora que expresa el contexto complejo en el cual se desarrollan las luchas de la sociedad democrática, libertaria y progresista venezolana, dentro de las cuales, las universitarias. En ese momento, y con reconocimiento de las posibilidades que brinda el actual marco constitucional, se asoma, como la vía más apropiada, por pacífica y no confrontacional, el canal de un proceso constituyente, materializable en un conjunto de acciones que tienen su punto más alto –no el último, sino el más importante- en la convocatoria popular de una Asamblea Nacional Constituyente.

Como dicho, el contexto es transicional –de una Transición a la Democracia, no de cualquier transición- lo cual sitúa la posibilidad –imperiosidad, diríamos nosotros- de un cambio esencial en el régimen político imperante, por la vía de la recomposición del pacto social básico de la sociedad nacional –sus reglas generales del juego- y la trama institucional que le da estabilidad y permanencia.

No es un simple cambio de ropaje, ni de personajes, ni un paso más. Es un proceso sostenido de cambio y reinstitucionalización, que le otorgue piso permanente, a desarrollar progresivamente, a los afanes de los venezolanos en los planos de la cultura, la política, la economía, lo social y lo institucional; esto último, la real piedra filosofal de los procesos, no solo de transición a la democracia, sino de la consolidación democrática; es decir, en rigurosa ortodoxia, el proceso de habituación de la sociedad venezolana a los trajines democráticos y del progreso económico.

Los resultados de las dos reuniones llevada a cabo el pasado viernes 21 fueron muy auspiciosos; tanto en el campo propio de la Universidad (la aprobación de al menos dos eventos temáticos, auspiciados por AVERU y la Universidad de Carabobo, para su realización en todo el país), la propuesta de comisiones técnicas para diversas áreas del proceso que se suscita, la condena a voceros del régimen, la preparación de reuniones con los diversos sectores sociales y políticos del país, etc.

La Universidad, entonces, no solo está en pie de lucha, como pareciera. Claro que se mueve en la línea de superación de su problemática; pero, también apunta a la conceptualización, métodos de trabajo, definición de soluciones, convocatoria de todos, etc. Ya no es el ¡Estudiar y luchar!, de nuestros días de estudiante, sino el ¡Luchar y solucionar! tan necesario en los tiempos actuales.

Un reconocimiento a nuestros rectores. Una felicitación a nuestros colegas profesores en lucha. Un encomio especial y mucho afecto a los aguerridos estudiantes. Un saludo a todos los demás miembros de la comunidad universitaria. La Universidad da la cara por la sociedad venezolana buena. Porque de que hay malos, los hay. Pero, los superaremos.

* Santiago José Guevara García

sjguevaragarcia@gmail.com / @SJGuevaraG1

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