Centenario de Marshall Mcluhan

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Fue muy conocido, discutido y ensalzado en aquellos años del siglo XX, que pudiéramos llamar que fueron suyos. Después cayó en el olvido. Incluso se hizo broma de alguna de sus afirmaciones. Pero ahora vuelve a la actualidad. La razón es muy sencilla: las dificultades con que tropiezan los medios de comunicación. Todos, en general y especialmente aquellos de soporte papel. Lo digital cambia nuestras vidas. Es la nueva tecnología. Parece el momento de recordar la invención de la imprenta. Aquello fue un cambio total. Desaparecieron los copistas. Todo el mundo podía tener libros. Y los libros eran relativamente baratos. Fue muy conocido, discutido y ensalzado en aquellos años del siglo XX, que pudiéramos llamar que fueron suyos. Después cayó en el olvido. Incluso se hizo broma de alguna de sus afirmaciones. Pero ahora vuelve a la actualidad. La razón es muy sencilla: las dificultades con que tropiezan los medios de comunicación. Todos, en general y especialmente aquellos de soporte papel. Lo digital cambia nuestras vidas. Es la nueva tecnología. Parece el momento de recordar la invención de la imprenta. Aquello fue un cambio total. Desaparecieron los copistas. Todo el mundo podía tener libros. Y los libros eran relativamente baratos.

Estos nuevos medios permiten una mayor participación de los usuarios. “Estos ya no son receptores pasivos de información, escribe Robert K. Logan, profesor emérito de Física de la Universidad de Toronto, sino productores activos de información y contenidos. También ofrecen canales inéditos para la difusión de la creatividad”.

Y de este modo los “nativos digitales” quieren votar, participar, intercambiar, colaborar, mezclar y distribuir, etc., pero también quieren etiquetar programas y películas. Y de este modo la televisión se convierte en un conjunto de programas que viajan por la red. Y todo esto da lugar a numerosos problemas y a que no sabemos todavía cómo será la televisión en el futuro.

El 27 de septiembre de 1922 se proyectó en Los Ángeles, ’The power of love’ (El Poder del Amor), la primera película proyectada en 3D. Fue un fracaso. El cine ha tenido casi noventa años para escapar de la bidimensionalidad. Consumer Electronic Show de 2010, celebrado en Las Vegas (Nevada, Estados Unidos) será recordado como el lugar en el que se presentó la televisión del futuro. Todos los grandes fabricantes del sector, Sony, Panasonic, Samsung, LG o Toshiba han mostrado sus modelos de 3D domésticos, a la espera de que la nueva tecnología saque al sector de la angustia económica vivida el año anterior. A diferencia de otros intentos, en esta ocasión, la tecnología estereoscópica en alta definición funciona y tiene el apoyo de las principales marcas. La implantación de 3D se ha visto reforzada con la retransmisión del Mundial de Futbol en África del Sur. El mercado mundial de aparatos de televisión se aproxima a los 200 millones, mientras que los aparatos con esta tecnología rondan el millón de televisores. De todos modos, está previsto que las ventas alcancen los nueve millones de unidades en 2012. Sólo tres años después en 2015, todos los televisores que se vendan en el mundo tendrán tecnología estereoscópica. De momento, Sony es la empresa más interesada en que el lanzamiento de este formato sea un éxito. Respecto al precio, tanto Samsung como LG, estiman que las pantallas con esta tecnología, costarán entre 800 y 1,600 euros de media, dependiendo del tamaño pero, según parece, el mayor impedimento para la implantación de la televisión 3D será la falta de contenidos, pues no existe suficiente programación interesante para ver. Mientras que diversas empresas preparan ya contenidos en 3D, la japonesa Toshiba ha lanzado una línea de televisores, que permite transformar las emisiones 2D en 3D.

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