Al ruedo

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Después de algunos escarceos, por fin el Gobierno de Colombia y las FARC anunciaron en un comunicado conjunto que el inicio de las negociaciones de paz en La Habana “se aplaza de este jueves al lunes 19, donde los delegados negociadores empezarán la discusión sobre la agenda acordada». Después de algunos escarceos, por fin el Gobierno de Colombia y las FARC anunciaron en un comunicado conjunto que el inicio de las negociaciones de paz en La Habana “se aplaza de este jueves al lunes 19, donde los delegados negociadores empezarán la discusión sobre la agenda acordada», señala la comunicación colectiva que fue enviada por el servicio informativo del Gobierno colombiano, vale recordar que los representantes del Gobierno y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia iniciaron una reunión técnica el pasado 6 de noviembre en la capital cubana para preparar la logística de la fase de negociación, cuyo inicio estaba previsto para el jueves 15.

A efectos de aclarar la postergación el ministro colombiano del Interior, aseguró, que la verdad, fueron circunstancias de carácter técnico, hay que montar todo un andamiaje y no se pudo poner en marcha todo el dispositivo en relación con la participación de la sociedad en la mesa de negociaciones vía directa con la página de Internet prevista en las pláticas.

«Yo creo que nada tiene que ver, no hay problemas de fondo, lo que esperamos es que se cumpla la palabra», dijo a periodistas el ministro colombiano del Interior, Fernando Carrillo.

Explicó que el aplazamiento de cinco días se debió a «circunstancias de carácter técnico», sobre todo en lo que tiene que ver en las plataformas de información que se utilizarán para dar a conocer los avances del proceso que fue lanzado el en Oslo, Noruega.

Existen puntos grises sobre los que ninguna de las partes se ha pronunciado oficialmente, por ejemplo sobre la demandada participación de la sociedad civil la que reclama hacer sentir su voz a través de la página de Internet de la mesa de diálogo, mecanismo sobre el que sostienen los negociadores deben ajustar algunas tuercas.

El Congreso colombiano sigue con el acelerador a fondo, ya que continúa coordinando las Mesas Regionales de Paz para recoger las propuestas de cerca de 400 organizaciones civiles de nueve zonas distintas del país y después entregárselas al alto comisionado para la Paz colombiano, Sergio Jaramillo, y que éste las haga llegar a los negociadores.

Desde que el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, y las FARC anunciaron a finales de agosto su acuerdo para negociar la paz en el país, distintas asociaciones de víctimas, de defensores de derechos humanos, de indígenas y partidos políticos han reivindicado un lugar en la mesa de negociación.

Luces rojas en los días previos al comienzo de las pláticas, ya que las FARC han intensificado sus acciones en el oeste del país, con la quema de un autobús el pasado domingo en el Chocó y un ataque con explosivos que ese mismo día causó heridas a un policía y a 25 civiles en el departamento del Cauca.

Volviendo a lo especifico, el primer punto a tratarse en la mesa de diálogos es el problema de la tierra en la República , tema considerado de alto voltaje, ya que representa un considerable desafío al tratarse de uno de los puntos que dio origen al conflicto armado colombiano, iniciado hace casi medio siglo.

El 1,15% de la población colombiana posee el 52% de la gran propiedad rural, donde los grandes terratenientes predominan, sin embargo han sufrido el embate guerrillero, desde 1985 más de 5,5 millones de personas han debido dejar sus lugares de origen al ser despojados de sus tierras y seis millones de hectáreas les han sido arrebatadas a sus propietarios.

Los Gobiernos de Cuba y Noruega ejercen como garantes del diálogo de paz colombiano, mientras que los de Chile y Venezuela tienen el papel de observadores. E l pasado 18 de octubre quedó oficialmente instalada en Oslo (Noruega) la mesa de diálogo entre el Gobierno y las FARC, acordando una hoja de ruta con los temas que se discutirán y las reglas del juego a las que deberán de atenerse, todo esto ya es historia, desde el 19, señores a las cosas.

El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, afirmó que s i hay buena voluntad, hay acuerdos; si no hay buena voluntad, pues no hay acuerdos.

Las FARC, con cerca de 9.000 efectivos, según cálculos militares, y en actividad desde 1964, han expresado su deseo de buscar una salida negociada al conflicto en la mesa de negociaciones, pues bien llegó la hora de la verdad, el futuro de Colombia está en juego, ni más ni menos, vale actos de grandeza de las partes, dejar de lado apetencias personales, Colombia bien está por encima de todo.

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