Serra teme que la abstención dé a Rousseff la victoria en las elecciones de Brasil

Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

El candidato conservador, José Serra, continúa insistiendo en que los votantes acudan a las urnas en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del próximo 31 de Octubre. La dureza de la campaña que le ha enfrentado a Dilma Rousseff, candidata oficialista y posible ganadora, ha provocado que muchos personajes públicos hayan anunciado que votarán nulo o se abstendrán. En un país en el que las encuestas tienen tanta influencia, este hecho podría perjudicar a Serra, que necesita del voto de los indecisos para hacerse con la victoria. El candidato conservador, José Serra, continúa insistiendo en que los votantes acudan a las urnas en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del próximo 31 de Octubre. La dureza de la campaña que le ha enfrentado a Dilma Rousseff, candidata oficialista y posible ganadora, ha provocado que muchos personajes públicos hayan anunciado que votarán nulo o se abstendrán. En un país en el que las encuestas tienen tanta influencia, este hecho podría perjudicar a Serra, que necesita del voto de los indecisos para hacerse con la victoria.

Los dos candidatos protagonizaron el pasado miércoles un debate marcado por las descalificaciones mutuas. Mientras que Serra insistía en que su rival política carecía de creencias religiosas y apoyaba la legalización del aborto en un claro gesto hacia el voto religioso, muy importante en Brasil, Rousseff mantenía que Serra pretende la privatización de Petrobras, la petrolera estatal brasileña, algo con muy mala prensa entre la población más pobre y de ideología izquierdista.

Tanto Serra como Roussef han tratado de ganarse a los votantes indecisos por medio del insulto al contrincante. La campaña conservadora ha estado basada en la descalificación de la candidata oficialista en base a los casos de corrupción que han salpicado al entorno a la candidata, a la que consideran poco experimentada políticamente hablando. Por su parte, el Partido de los Trabajadores de Rousseff, achaca a la candidatura de Serra que es un paso atrás, un regreso al pasado.

Según las últimas encuestas, Rousseff es la candidata con más posibilidades, casi se da por seguro, para hacerse con la presidencia. Estipulan que mantiene una ventaja próxima a los 11 puntos porcentuales, algo que podría ser negativo para sus intereses si sus votantes deciden no acudir a las urnas pese a que el voto es obligatorio. Sin embargo, la abstención tampoco beneficia a Serra, que necesita que los indecisos, un 8% según los últimos datos de Datafolha, acudan en masa a las urnas para votar en su favor.

Las encuestas se han equivocado con anterioridad. En la primera vuelta no supieron prever los 20 millones de votos que fueron a parar a la candidatura del Partido Verde, un partido con una agenda similar al del presidente Lula da Silva, pero que hizo campaña en contra por motivos vinculados a la protección del Amazonas entre otras cosas. Dichas encuestas podrían provocar una masiva abstención, ya que además del hastío por una campaña que ha sido excesivamente agresiva, reflejan una victoria clara de Rousseff.

El contexto festivo que vivirá el país, que disfrutará de 5 días de fiesta a causa de un puente vacacional, podría hacer crecer la abstención. Sin duda, es el miedo más pronunciado para los dos candidatos, principalmente para Serra, y, sin embargo, habrá que esperar para ver los resultados del próximo día 31, día de votación, para saber si ambos candidatos han sabido ganarse el voto de sus adeptos. Mañana, como colofón a la campaña, se celebra el último debate televisado que, según los expertos, no tendrá incidencia en el resultado final.

TE PODRÍA INTERESAR

DEJA UNA RESPUESTA