Petrobras vuelve a importar gasolina después de cuarenta años de autonomía

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La petrolera estatal brasileña Petrobras, que preside Sergio Gabrielli, ha vuelto a importar gasolina después de cuatro décadas de autonomía. La compañía brasileña se ha visto obligada a comprar 2 millones de barriles de combustibles a Venezuela debido a sus problemas en la producción de etanol. La oferta de biocombustible no ha sido suficiente porque se ha destinado parte del cultivo de la producción de etanol a la producción de azúcar y por las duras lluvias que han azotado al país. La petrolera estatal brasileña Petrobras, que preside Sergio Gabrielli, ha vuelto a importar gasolina después de cuatro décadas de autonomía. La compañía brasileña se ha visto obligada a comprar 2 millones de barriles de combustibles a Venezuela debido a sus problemas en la producción de etanol. La oferta de biocombustible no ha sido suficiente porque se ha destinado parte del cultivo de la producción de etanol a la producción de azúcar y por las duras lluvias que han azotado al país.

El diario brasileño O Estado de S. Paulo asegura que Petrobras evalúa la necesidad de importar más gasolina en los próximos meses, y en caso de que así fuera, estimar la cantidad necesaria que la compañía tendría que comprar.

La falta de etanol para satisfacer la demanda ha propiciado un aumento de los precios de este biocombustible en Brasil, por lo que los coches han vuelto a favorecer el uso de la gasolina. Desde el 1 de febrero hay en Brasil una mezcla menor de etanol en la gasolina, se rebajó del 25% al 20%.

Gabrielli había propuesto convertir a Petrobras en una empresa de energía en toda regla, y no centrar su producción exclusivamente en el petróleo y el gas. Según los planes de negocios, Petrobras producirá en el año 2013 más de 4.120 millones de litros de etanol al año, y según varias estimaciones esta cifra podría aumentar hasta alcanzar los 8.000 millones de litros.

Sin embargo, si el clima vuelve a jugar malas pasadas o se desvía parte del cultivo a la producción de azúcar las estimaciones no serán tan exactas.

Brasil se había convertido en el primer destino elegido por las petroleras que estaban interesas en diversificar sus negocios y entrar en el sector del etanol, uno de los biocombustibles más prometedores.

Las mayores petroleras buscan fusiones con empresas brasileñas especializadas en el etanol porque el Gobierno de Lula ha adaptado la legislación para que su país se convierta en el mayor productor mundial. La compañía Shell ya ha desembarcado en el negocio de la mano de la azucarera brasileña Cosan en una operación valorada en 12.000 millones de dólares.

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