Los especuladores financieros empiezan a apostar contra Dilma Rousseff

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Los especuladores financieros apuestan en los mercados de futuro que los esfuerzos de la futura presidenta brasileña, Dilma Rousseff, para que el Banco Central reduzca los tipos de interés, no se verán recompensados. Aseguran que la inflación, una de las mayores preocupaciones de la política monetaria del Gobierno de Lula, será la causa por la cual no podrá llevar a cabo una de las promesas realizadas por la próxima mandataria de Brasil. El índice de precios ya ha alcanzado el 5,195% interanual, según datos de Global-rates, cuando la meta del ejecutivo para el año 2010 y el 2011 era situarse en el 4,5%. Los especuladores financieros apuestan en los mercados de futuro que los esfuerzos de la futura presidenta brasileña, Dilma Rousseff, para que el Banco Central reduzca los tipos de interés, no se verán recompensados. Aseguran que la inflación, una de las mayores preocupaciones de la política monetaria del Gobierno de Lula, será la causa por la cual no podrá llevar a cabo una de las promesas realizadas por la próxima mandataria de Brasil. El índice de precios ya ha alcanzado el 5,195% interanual, según datos de Global-rates, cuando la meta del ejecutivo para el año 2010 y el 2011 era situarse en el 4,5%.

Con la subida del IPC, los especuladores financieros no sólo han apostado porque el tipo de interés no disminuya, sino por el propio Banco central se vea obligado de nuevo a endurecer su política monetaria el próximo año.

Los especuladores se basan en el valor actual de la inflación a la hora de realizar sus apuestas. El aumento de los precios impide que el Banco Central pueda reducir los tipos de referencia. Y es que este valor está por encima de las metas propuesta por el Gobierno, el cual había fijado que este porcentaje no superara el 4,5%.

Los analistas señalan la decisión de la Reserva Federal (Fed) de comprar deuda pública estadounidense por un valor total de 600.000 millones de dólares (427.460 millones de euros) con el objetivo de impulsar la recuperación económica como una de las razones del aumento de la inflación.

Estas apuestas se realizan tras la promesa de Rousseff de hacer todo lo posible para que el organismo monetario brasileño reduzca los tipos de interés de referencia, a través de una disminución de la deuda del país. La futura presidenta ha afirmado que su intención es reducir las tasas básicas de intereses desde el actual 6% al año en términos reales (ya descontada la inflación) hasta un 2% al año.

El ministro de Hacienda, Guido Mantega, también se ha referido a la promesa de Rousseff. Mantega ha afirmado que los esfuerzos de la ex ministra lograrán que el Banco Central reduzca los tipos durante el 2011, aunque no ha especificado en qué medida.

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