La nueva ley Antimonopolio de Felipe Calderón empuja a Slim a buscar negocios fuera de México

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Carlos Slim ha dominado los negocios en México durante años y su imperio de telefonía le ha coronado como el hombre más rico del mundo, pero la presión del Gobierno de Felipe Calderón podría socavar el imperio de una figura que hasta ahora había sido intocable y que parecía interponerse con facilidad en el camino de sus rivales y reguladores. Ahora busca negocios fuera de su mercado doméstico y se ha fijado en Criteria, el brazo financiero de La Caixa, la gran entidad española con la que ya lleva unos años asociado. Carlos Slim ha dominado los negocios en México durante años y su imperio de telefonía le ha coronado como el hombre más rico del mundo, pero la presión del Gobierno de Felipe Calderón podría socavar el imperio de una figura que hasta ahora había sido intocable y que parecía interponerse con facilidad en el camino de sus rivales y reguladores. Ahora busca negocios fuera de su mercado doméstico y se ha fijado en Criteria, el brazo financiero de La Caixa, la gran entidad española con la que ya lleva unos años asociado.

El magnate, a través de su sociedad Inmobiliaria Carso, ha comunicado esta mañana al regulador de la Bolsa española la compra de 900.000 acciones de Criteria (que mañana se convertirá en Caixabank tras la votación en la junta de accionistas), representativas del 0,027% del capital por 4,5 millones de euros (6,4 millones de dólares al cambio actual).

El mercado ha interpretado este movimiento, previo a la conversión de Criteria en Caixabank, (el nuevo banco de la caja catalana) como un primer paso para convertirse en uno de sus principales accionistas.

De este modo, Carlos Slim podría diversificar su imperio y rebajar el impacto del golpe en México. Otra de las operaciones con las que se especuló fue su entrada en el capital del grupo editorial español Prisa, aunque los rumores fueron desmentidos.

El dueño de América Móvil, el cuarto operador de telefonía móvil a escala mundial se enfrenta por primera vez a un desafío real del Gobierno mexicano e incluso de sus competidores, entre los que figuran las dos mayores cadenas de televisión del país, Grupo Televisa SAB y TV Azteca.

Hace dos días, el presidente de la segunda economía latinoamericana firmó y promulgó un paquete de reformas a la Ley Federal de Competencia Económica, que permitirá una mayor competencia, según el Ejecutivo. En una entrevista con Bloomberg, Felipe Calderón ha asegurado que el objetivo de la nueva legislación es poner fin al «comportamiento monopolístico» de las grandes empresas de telecomunicaciones de Slim.

La semana pasada, la Corte de Justicia de México asestó al empresario su mayor derrota legal en años, al determinar que Telcel, la matriz de América Móvil, no podía usar medidas cautelares para evitar recortes en las tarifas de interconexión que cobra a sus competidoras por conectarse a su red.

Este fallo se produjo poco después de que Cofetel, el regulador de las telecomunicaciones del país, multara a Telcel con 1.000 millones de dólares por presuntas prácticas monopolísticas. Esta sanción es la mayor en la historia de México.

Como resultado de estas supuestas prácticas, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) calcula que los consumidores pagan al menos 6.000 millones de dólares al año en costes telefónicos por encima del promedio.

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