Evo Morales amenaza a la filial boliviana de Coca Cola

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El presidente de Bolivia, Evo Morales, ha anunciado que el Estado auditará las cuentas de la compañía Embol, filial de la estadounidense Coca Cola en el país a quién podría retirar la licencia de venta. Algunos expertos creen que el mandatario busca un conflicto con la multinacional de los refrescos para darle la vuelta a los malos datos sobre su popularidad que reflejan las encuestas tras el “gasolinazo”. El presidente de Bolivia, Evo Morales, ha anunciado que el Estado auditará las cuentas de la compañía Embol, filial de la estadounidense Coca Cola en el país a quién podría retirar la licencia de venta. Algunos expertos creen que el mandatario busca un conflicto con la multinacional de los refrescos para darle la vuelta a los malos datos sobre su popularidad que reflejan las encuestas tras el “gasolinazo”.

El ejecutivo de Morales considera injustificada la subida de un 12% del precio de los productos de Coca Cola en Bolivia, algo que le ha llevado a anunciar que las cuentas de la empresa subsidiaria, Embol, serán investigadas minuciosamente. En caso de hallar cualquier error o ilegalidad, la empresa podría ser multada. Morales ha asegurado que a su gobierno no le temblará la mano si debe retirarle la licencia para operar si es preciso.

Expertos consideran que esta es una reacción a la bajada de su popularidad después de que anunciara una subida del precio de la gasolina entre un 57 y un 82%. El llamado “gasolinazo” y la retirada de la medida tras las protestas de la población, le costaron a la aceptación de Morales 24 puntos porcentuales. Su popularidad cayó desde el 54% al 30%, algo que muchos achacaron al cambio de tendencia política del presidente, que se estaría acercando a las multinacionales petroleras.

La respuesta no se ha hecho esperar. No en vano, la campaña política que llevó a Morales a la presidencia tuvo como principal motor la denuncia de las actividades de las empresas multinacionales en el país, y la pretensión de expulsarlas de su economía. Los apoyos del presidente boliviano, el sector indigenista del país, no perdonaría al mandatario tal cambio de actitud.

Las amenazas contra Coca Cola pretenden, según los expertos, dejar claro que nada ha cambiado en la política del presidente. Sin embargo, la ejecutiva presidencial va a necesitar de la ayuda de las grandes empresas para cometer grandes proyectos e infraestructuras indispensables para el futuro económico del país. La explotación del litio o la extracción de petróleo no pueden acometerse de otra manera en un país que no cuenta con la mano de obra o la economía necesaria para hacerlo.

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