El Banco Central Europeo ‘planta cara’ a Merkel y Sarkozy

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Tras la volea de Angela Merkel, ha llegado el revés de Trichet. El presidente del Banco Central Europeo (BCE) se presentó ayer ante el Club Internacional de Periodistas Financieros, en Frankfurt, y anunció que el fondo de rescate europeo (ESFS, por sus siglas en inglés) debe ser flexible y aceptar ampliaciones si estas son requeridas. Justo lo contrario de lo que defiende la canciller alemana. Tras la volea de Angela Merkel, ha llegado el revés de Trichet. El presidente del Banco Central Europeo (BCE) se presentó ayer ante el Club Internacional de Periodistas Financieros, en Frankfurt, y anunció que el fondo de rescate europeo (ESFS, por sus siglas en inglés) debe ser flexible y aceptar ampliaciones si estas son requeridas. Justo lo contrario de lo que defiende la canciller alemana.

A estas alturas pocas dudas quedan ya sobre cuál es el clima que se respira en la euro zona. El BCE ha vuelto a llamar la atención a las dos potencias económicas de la región: Francia y Alemania. Esta vez la polémica ha surgido en torno al ESFS. Ni Merkel ni Sarkozy parecen contentos con la posibilidad de que el fondo de rescate pueda ampliarse y ser relativamente accesible para los países con problemas. Pero nadie más opina como ellos, y así lo demostró Trichet ayer cuando, en una intervención ante el club de periodistas más prestigioso de Europa, declaró que “estamos llamando a que [el fondo] opere bajo una máxima flexibilidad y capacidad, tanto en términos cualitativos como cuantitativos”.

El presidente del BCE responde así a las últimas provocaciones de ambos líderes europeos, que también han asegurado que no se creará una agencia de deuda europea ni se emitirán eurobonos. A cambio piden mayor consolidación fiscal. No obstante, muchos expertos han dejado de ver el problema de la fiscalidad como prioritario, y a éste anteponen la falta de consenso que, precisamente, generan las decisiones, proposiciones o declaraciones de Sarkozy y Merkel.

“Algunas autoridades con las que hemos mantenido conversaciones se lamentan cuando explican cómo se toman las decisiones en Bruselas: las ideas que inicialmente parecen enfrentarse a la oposición de algunos países miembros se exponen públicamente para ganar más adeptos y luego se adoptan parcialmente”, recogía un documento destinado a los especuladores financieros y al que tuvo acceso el pasado 10 de diciembre EL BOLETÍN.

El BCE también está planteando realizar una ampliación de capital. Es probable que esta operación, que desde la institución no se ha querido confirmar (aunque varias fuentes cercanas a la misma han corroborado esta información), tenga lugar el próximo jueves siempre y cuando cuente con la aprobación del Eurogrupo.

De momento, Alemania, el gran rival del BCE a la hora de disputarse el control de las decisiones paneuropeas, ha confirmado que si se estima necesario apoyará el movimiento, que implica pedir más dinero prestado a los países miembros. La institución cuenta actualmente con 5.760 millones de euros de capital, otorgados por los 16 países miembros.

En medio de la batalla que mantienen Angela Merkel y Jean-Claude Trichet se encuentra una víctima de las circunstancias. Axel Weber, presidente del Bundesbank y aspirante a suceder a Trichet al frente de la institución, se ve en la obligación de apoyar las propuestas realizadas desde Berlín, lo que le aleja paulatinamente del ansiado puesto ante el rechazo que Alemania genera en el resto de consejeros.

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