Organizaciones ecologistas alertan del riesgo para la Selva Maya y el arrecife del Caribe por dos megaproyectos turísticos

Denuncian que Royal Caribbean quiere levantar parques acuáticos en Cozumel y Mahahual con capacidad para más de 21.000 turistas diarios y alertan de impactos irreversibles sobre manglares, fauna y acceso público a las playas.

Vista de la pirámide maya de Calakmul entre la selva

Vista de la pirámide maya de Calakmul entre la selva

La Selva Maya y el arrecife del Caribe mexicano enfrentan un grave riesgo ambiental por los proyectos de turismo masivo que la empresa trasnacional Royal Caribbean planea desarrollar en la isla de Cozumel y en las playas de Mahahual, en el estado de Quintana Roo, según denunció una red de organizaciones ecologistas.

La compañía pretende construir dos mega parques acuáticos, denominados Royal Beach Club (Cozumel) y Perfect Day (Mahahual), que se encuentran actualmente en fase de evaluación ambiental ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

La alerta ha sido lanzada por colectivos como Grupo Gema del Mayab, Selvame MX, Salvemos Mahahual, el Colectivo Ciudadano Isla Cozumel y el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible, entre otros.

Las organizaciones advierten de que los proyectos se están promocionando como aprobados sin contar aún con permisos ambientales

Capacidad turística sin precedentes

Uno de los puntos más críticos señalados por los ecologistas es la escala de los proyectos. En el caso de Mahahual, una localidad costera que no supera los 3.000 habitantes, Royal Caribbean plantea recibir más de 21.000 turistas diarios, una cifra que multiplicaría de forma abrupta la presión humana sobre el entorno.

Según el manifiesto presentado, el parque Perfect Day supondría una amenaza directa a los manglares, considerados esenciales para el equilibrio ecológico, la protección costera y la provisión de servicios ecosistémicos.

Además, los colectivos alertan de impactos sobre especies emblemáticas como el jaguar y sobre zonas de anidación de tortugas marinas, especialmente vulnerables a la urbanización intensiva del litoral.

Mahahual podría recibir cada día más de siete veces su población actual solo en visitantes de un megaproyecto turístico

Evaluación ambiental bajo presión

Las organizaciones denuncian como “altamente preocupante” que Royal Caribbean esté promocionando los proyectos como si ya contaran con todos los permisos, pese a que las Manifestaciones de Impacto Ambiental fueron presentadas ante la Semarnat entre diciembre y enero.

A su juicio, estos proyectos responden a un modelo de turismo industrial, diseñado para concentrar grandes flujos de visitantes en periodos muy cortos, lo que genera impactos ambientales severos y difíciles de revertir en ecosistemas costeros frágiles.

El documento también cuestiona la narrativa de beneficio económico local, al advertir de riesgos como la privatización de espacios públicos, la pérdida de acceso a las playas y el desplazamiento de servicios comunitarios en favor de grandes operadores internacionales.

Los ambientalistas alertan de que los beneficios económicos se concentrarían en pocas manos mientras se agravan los daños socioambientales

Un contexto de presión creciente en Yucatán

La red ecologista subraya que los megaproyectos no pueden analizarse de forma aislada, ya que la península de Yucatán enfrenta ya múltiples presiones, entre ellas el crecimiento urbano acelerado, otros megaproyectos de infraestructura y el impacto del cambio climático.

En este contexto, recuerdan la experiencia del norte de Quintana Roo, donde el desarrollo turístico intensivo en zonas como Cancún ha generado, según denuncian, daños ambientales irreversibles y una privatización de facto del litoral.

Por ello, las organizaciones exigen que el Gobierno federal no autorice ningún proyecto que ponga en riesgo el patrimonio natural del Caribe mexicano y lanzan un mensaje contundente: “La Selva Maya no es un parque de diversiones”.

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