Diplomacia

España expulsa al embajador de Nicaragua en Madrid en respuesta a Managua

El Gobierno aplica el principio de reciprocidad tras la expulsión del embajador español en Nicaragua.

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España ha ordenado la expulsión del embajador de Nicaragua en Madrid, Mauricio Carlo Gelli, y de otro diplomático nicaragüense, en respuesta directa a la salida forzada del embajador español en Managua. La decisión se enmarca en el principio de reciprocidad diplomática, según fuentes oficiales.

La medida adoptada por el Ministerio de Asuntos Exteriores supone un nuevo episodio en una relación bilateral marcada por tensiones recurrentes en los últimos años. Pese a la decisión, el Gobierno español mantiene su disposición a preservar canales diplomáticos con el país centroamericano.

La expulsión se produce tras la salida del embajador español y de la segunda jefatura de la legación en Managua

Expulsión en estricta reciprocidad diplomática

El Gobierno español ha ordenado la expulsión del embajador de Nicaragua en Madrid, Mauricio Carlo Gelli, así como de otro miembro del cuerpo diplomático, en aplicación de una reciprocidad estricta. La decisión responde a la expulsión del embajador de España en Managua, Sergio Farré Salvá, y de la segunda jefatura de la embajada española en el país.

Según informó RTVE, citando fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores, la medida fue adoptada tras considerar injustificada la actuación de las autoridades nicaragüenses.

Exteriores subraya que España seguirá trabajando para mantener las mejores relaciones posibles con Nicaragua

La posición del Gobierno español

Desde la Cancillería española se ha trasladado que, pese a la expulsión, España continuará trabajando por mantener las mejores relaciones posibles con Nicaragua, dentro del respeto a las normas diplomáticas internacionales. El Ejecutivo recalca que la decisión no implica una ruptura formal de relaciones, sino una respuesta proporcional.

Antecedentes de una relación marcada por crisis

Las relaciones diplomáticas entre España y Nicaragua ya habían atravesado episodios de tensión en los últimos años. En agosto de 2021, España llamó a consultas a su embajadora en Managua, María del Mar Fernández-Palacios, tras acusaciones de injerencia en asuntos internos por parte del Gobierno nicaragüense.

En 2022, Nicaragua impidió el regreso de la embajadora española y retiró a su propio representante en Madrid. No fue hasta 2023 cuando ambos países recuperaron la presencia diplomática en sus respectivas capitales.

España tampoco reconoce la reelección de Daniel Ortega en los comicios de 2022

El trasfondo político del conflicto

A la tensión diplomática se suma la posición política de España, que no reconoció la reelección del presidente nicaragüense, Daniel Ortega, en las elecciones celebradas en 2022. Este desacuerdo ha sido uno de los elementos que han contribuido al deterioro de las relaciones bilaterales, ahora reflejado en la expulsión cruzada de diplomáticos.

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