Roque Dalton, 46 años en busca del poeta desaparecido

El poeta salvadoreño Roque Dalton de quinto de derecha a izquierda con intelectuales de la Generación comprometida (Círculo Literario Universitario). San Salvador, 1961

El poeta salvadoreño Roque Dalton de quinto de derecha a izquierda con intelectuales de la Generación comprometida (Círculo Literario Universitario). San Salvador, 1961

Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

El 10 de mayo de 1975, en un episodio oscuro para la izquierda latinoamericana, Roque Dalton (1935-1975), el más universal de los poetas salvadoreños, moría a manos de quienes entonces eran sus compañeros en el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP). Cuarenta y seis años después, sus restos permanecen desaparecidos.

Para el escritor y periodista Juan José Dalton, también conocido como JJ, que su padre siga sin tumba ni paradero conocido es casi absurdo, pero hasta cierto punto coherente con la historia de El Salvador, el Pulgarcito de América.

«¿Qué podemos esperar de un país donde incluso el asesinato de su único santo sigue impune?», comentó el hijo del poeta.

En efecto, el magnicidio de monseñor Oscar Arnulfo Romero, canonizado en octubre de 2018, permanece impune en El Salvador, al igual que la masacre de los jesuitas en la Universidad Centroamericana, o la purga que mató a Dalton, pero no a su legado.

COMPAÑEROS ASESINOS

Varias investigaciones evidencian que Dalton fue torturado por sus compañeros del ERP, una de las cinco organizaciones fusionadas en el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).

Exiliado en México, Cuba y la antigua Checoslovaquia por sus vínculos con el Partido Comunista Salvadoreño, Dalton regresó a su país en 1973 para incorporarse al ERP como asesor político, pero tras varias discrepancias ideológicas con la dirección, fue acusado de ser agente de inteligencia de Estados Unidos y terminó asesinado.

«Yo no responsabilizo a la organización. Edgar Alejandro Rivas, Joaquín Villalobos, Jorge Meléndez y Humberto Portillo fueron los instigadores de esa muerte injusta. El propio Villalobos confesó que la muerte de Roque obedeció a un debate político en el ERP», afirmó Dalton hijo en una conversación previa con esta agencia.

Recordó que tanto Villalobos como Meléndez, extitular de la Dirección General de Protección Civil, reconocieron de entrada su participación en el hecho, pero luego lo negaron y acusaron a los Dalton de difamarlos.

JUSTICIA DEMORADA

Tras los Acuerdos de Paz, en 1992, la familia Dalton esperó en vano que la dirigencia del FMLN cumpliera su promesa de justicia y ayudara a encontrar el cadáver de Roque, al parecer arrojado en El Playón, una llanura de lava sólida en el volcán de San Salvador.

Pero en 2009, cuando el FMLN se alió al Partido Social Demócrata, encabezado por Meléndez, los Dalton interpusieron una demanda ante la Fiscalía General contra los presuntos implicados en el crimen.

Tras meses de dilación, el caso fue abierto y cerrado en el mismo día con el argumento de que el delito había prescrito, aun cuando fue presentado como un crimen de lesa humanidad.

«Nosotros apelamos, porque aquello no fue un juicio, fue una patraña de la Fiscalía y el tribunal para que el crimen quedara impune, un proceso amañado en el que no tuvieron en cuenta las pruebas ni se hizo investigación fiscal», advirtió Dalton hijo.

En julio de 2018, la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia admitió un amparo contra la mencionada sentencia, pero aún no ha ordenado reabrir el juicio.

SISTEMA RENOVADO

El pasado 1 de mayo, en la sesión inaugural de la legislatura 2021-2024, el Parlamento, de mayoría oficialista. realizó una purga en el sistema judicial, con la sustitución de los magistrados de la Sala y el nombramiento de un nuevo fiscal general.

Sin embargo, Dalton entiende que la institucionalidad tiene que funcionar independientemente de los funcionarios a cargo, por eso aspira a que el amparo sea aprobado y la causa reabierta, para conseguir la anhelada justicia.

«Si El Salvador quiere ser verdaderamente democrático, las nuevas instituciones tienen que actuar en este y en los demás casos», enfatizó en su conversación con Sputnik, entre el optimismo y un recelo justificado por demasiados desengaños.

Como él, miles de familiares de desaparecidos reclaman un cierre que pasa por la verdad, la justicia y la garantía de que estos crímenes no se repetirán.

TE PODRÍA INTERESAR

DEJA UNA RESPUESTA