Lula reprocha a Bolsonaro su falta de «coraje» para firmar la baja del precio de los combustibles

Lula da Silva

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El expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva ha asegurado este miércoles que la bajada del precio del combustible es cuestión de «una firma» y ha criticado la falta de «coraje» del presidente, Jair Bolsonaro, para llevar a cabo medidas que de verdad tengan efectos prácticos para la población.

«El aumento de la gasolina al precio internacional no fue a través de una votación en el Congreso, fue con una firma de Pedro Parente, presidente de Petrobras. Si para aumentar el precio del combustible para equipararlo al internacional fue una cosa de una firma, para retirarlo también», ha argumentado.

«El presidente si tuviese coraje, si no fuese un fanfarrón, un embustero, ya lo habría hecho», ha reprochado a Bolsonaro el todavía precandidato del Partido de los Trabajadores (PT) a las próximas elecciones de octubre durante una entrevista para la emisora de radio Itatiaia, en Minas Gerais.

En ese sentido, ha cuestionado que la reducción del ICMS –el impuesto a la circulación de mercancías y servicios– no se traducirá en un descenso del precio de los combustibles, sino en una merma a las arcas de los estados y los municipios que acabará por afectar a la inversión en políticas públicas.

«Para ayudar a las personas que tienen un vehículo, que no son mayoría, el presidente carga el peso de la responsabilidad en toda la sociedad porque cuando dice compensará, lo hará hasta diciembre. Después quiero saber quién va a cargar con la falta de crédito de los municipios que van a quedar empobrecidos», ha dicho.

Lula ha hecho también referencia a la reciente reunión que los representantes de Telegram en Brasil mantuvieron con algunos magistrados y responsables del Tribunal Superior Electoral (TSE), así como con Bolsonaro, para colaborar en la lucha contra la desinformación durante la campaña de las próximas elecciones.

Para el líder del PT, Telegram, que llegó a estar durante unos días bloqueado por orden del Tribunal Supremo al negarse a colaborar con las autoridades brasileñas, «no puede ser un transmisor de mentiras por ganar dinero».

«Tiene que tener en cuenta la cultura de cada país, tiene que respetar las leyes y no puede permitir que las mentiras, las falsedades, los insultos, las ofensas hagan de la cultura brasileña», ha demandado el expresidente.

A su vez, ha rechazado que la propuesta de regulación de medios que ha esbozado ligeramente durante la campaña vaya a suponer un ataque a la libertad de información y ha emplazado tanto a la sociedad civil como a los representantes de los medios de comunicación a llevar a cabo un debate sobre la misma.

«Nadie quiere censura. Queremos medios de comunicación democratizados, que las personas puedan escuchar a la oposición. No puede ser un medio de comunicación que habla solo de una parte, no se puede permitir que Internet, que la prensa digital –que es una cosa nueva, fantástica–, se transforme en una plataforma de mentiras», ha explicado.

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