La economía boliviana atraviesa uno de sus momentos más tensos del año. A mitad de 2025, el país ha registrado una inflación acumulada del 15,53%, muy por encima de lo proyectado por el Ejecutivo. Los efectos de los bloqueos políticos en las carreteras y la escasez de productos de primera necesidad están detrás de un alza de precios que ya se percibe con fuerza en el bolsillo de la población.
Junio cerró con un 5,21% de inflación mensual
El director del Instituto Nacional de Estadística (INE), Humberto Arandia, detalló en una conferencia de prensa que junio registró una inflación mensual del 5,21%, uno de los niveles más altos en lo que va del año.
“Este es un dato que todos lo sentimos en los bolsillos y no hay cómo negarlo y evitarlo”, sostuvo Arandia al hacer referencia al impacto del alza de precios en la vida cotidiana
El dato es especialmente preocupante si se considera que en tan solo seis meses Bolivia ha superado con creces la proyección anual del Gobierno, fijada en 7,5%.
Bloqueos políticos y escasez: el detonante del alza
Los bloqueos de carreteras ocurridos entre mayo y junio por conflictos políticos fueron, según el INE, un factor determinante. La paralización del transporte y el corte de rutas impidieron el abastecimiento normal de productos alimentarios en los mercados.
Esta situación derivó en un encarecimiento generalizado de los alimentos, con consecuencias especialmente graves para las familias de bajos ingresos.
Los alimentos que más subieron en junio
Entre los productos que más incrementaron su precio en junio destacan:
Producto | Variación (%) |
---|---|
Papa | 20,8% |
Cebolla | 16,41% |
Carne de res con hueso | 13,39% |
Carne de pollo | 12,99% |
Carne de res sin hueso | 10,74% |
El aumento en el precio de la papa y la cebolla, productos de consumo masivo, refleja la gravedad del desabastecimiento en el país.
La papa subió más de un 20% solo en junio, un salto que evidencia las tensiones en el mercado alimentario boliviano
Perspectivas económicas complicadas para 2025
Con la inflación acumulada duplicando la previsión oficial, el Gobierno de Luis Arce deberá enfrentar crecientes críticas por su manejo económico. La situación pone presión sobre las autoridades para garantizar el suministro de alimentos y recuperar la estabilidad de precios.
Aunque el Ejecutivo aún no ha anunciado medidas de corrección, el contexto sugiere que Bolivia podría cerrar 2025 con una inflación de dos dígitos, algo que no ocurría desde hace más de una década.