Buscar
Cerrar este cuadro de búsqueda.

Elecciones Generales

Milei se apoya en dirigentes, Massa en la calle, para dar pelea en el balotaje argentino

Comparamos la estrategia utilizada por los dos candidatos que este domingo se disputan la presidencia del país.

Bandera de Argentina

Argentina

Existe en Argentina un viejo y lúdico método para seleccionar a los compañeros de equipo antes de empezar un partido informal de fútbol, conocido con el nombre de «pan y queso», en el que son seleccionados dos capitanes que, colocando un pie delante del otro, repiten esas dos palabras hasta que uno pisa al otro y gana, con eso, el derecho a elegir primero.

Si lo comparamos a la estrategia utilizada por los dos candidatos que este domingo se disputan la presidencia del país, el actual ministro de Economía, Sergio Massa, y el economista de ultraderecha Javier Milei, se puede asegurar sin dudas que el paso decisivo lo dio este último, aunque no por eso se llevó a los mejores jugadores.

A 48 horas de la debacle de Juntos por el Cambio (derecha) en la primera vuelta, el expresidente Mauricio Macri (2015-2019) convocó en una de sus casas a Milei y a la derrotada Patricia Bullrich para cerrar un pacto electoral, si no de Gobierno, a espaldas de su propio partido, el PRO, y de la coalición que lo integra.

Los coqueteos del exmandatario con el candidato presidencial de La Libertad Avanza comenzaron hace al menos dos años, cuando el economista se convirtió en diputado al lograr que su fuerza resultase la más votada en la capital durante las elecciones parlamentarias de medio término de 2021.

Para desconcierto de propios y ajenos, la atracción de Macri por el espacio que amenazaba con restarle votos al suyo llevó a que el expresidente socavara, primero, las pretensiones presidenciales del alcalde de la ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, y a continuación, las de la propia Bullrich.

Ya con el indisimulado apoyo a Milei, el partido creado por el propio Macri parece haberse quebrado por completo. Pero también la novel lista creada por el economista, incluso antes de llegar al Gobierno.

Once parlamentarios electos en Argentina en la primera vuelta de las elecciones generales en representación de La Libertad Avanza se desvincularon del pacto electoral que su referente suscribió con Macri de cara a esta segunda vuelta.

Las esquirlas del polémico acuerdo bien supo aprovecharlas el candidato del oficialismo, quien cosechó apoyos directos a su lista, así como manifestaciones que instan a votar en blanco -como las de los principales partidos de izquierda- que, en los papeles, parecen ayudarle.

Otros, como numerosos concejales y excandidatos de Juntos por el Cambio de la provincia de Buenos Aires (este), el principal distrito electoral del país, llamaron a votar por el actual ministro de Economía en un comunicado titulado «Ni odio ni desquicio, unidad nacional y cordura».

Los apoyos a Massa fueron cayendo por decantación luego del acuerdo entre Macri, Milei y Bullrich. Como si el candidato hubiese decidido no jugar ese «pan y queso», confiado en las malas decisiones de su rival.

Entonces, el candidato oficialista sumó aliados sin salir de su zona de confort. Tal es así que el pasado martes recibió saludos de los presidentes Pedro Sánchez, de España, Luiz Inácio Lula da Silva, de Brasil, y del exmandatario uruguayo José Mujica (2010-2015).

Previo a estos saludos había estado trabajando a conciencia su acercamiento a organizaciones de la sociedad civil, antes que a dirigentes.

Así, River, Boca y la gran mayoría de los clubes de fútbol de Argentina, sea chicos, grandes o medianos, se volcaron hacia Massa, luego de que Milei contara que prefiere el modelo inglés de Sociedades Anónimas para la administración de entidades que por tradición son Asociaciones Civiles sin Fines de Lucro. Una disputa que ya había tenido Macri años atrás.

Sindicatos, gobernadores e intendentes de todas las provincias, excombatientes de la Guerra de Malvinas, sobrevivientes de la dictadura, artistas, científicos e intelectuales de todos los ámbitos también prefieren a Massa. Incluso las «swifties», tribu urbana en boga por los recitales que la cantante y compositora estadounidense, Taylor Swift, brindó en Buenos Aires la semana pasada.

La estrategia puerta a puerta, que tanto frutos dio al macrismo en elecciones anteriores, parece haber sido utilizada, en este caso, por el candidato del peronismo, mientras Milei sigue buscando ese baño de masas que todavía le es esquivo. Claro que, de ahí a las urnas, hay un largo e impredecible trecho.

Más información

Scroll al inicio