Mientras el mandatario argentino era premiado en el complejo del líder republicano de Mar-a-Lago, en Palm Beach, Florida (sureste), el Senado volteaba la postulación de los dos hombres designados por decreto por Milei para la Corte Suprema: el juez Ariel Lijo y el abogado Manuel García-Mansilla, quien ya asumió en febrero al frente del máximo tribunal del país.
En un revés para su Gobierno, que intentó que no hubiese quórum para impedir la sesión especial, la cámara alta invalidó la designación que realizó Milei por medio de un decreto para completar las dos vacantes que tenía la Corte Suprema, que debe estar compuesta por cinco integrantes.
Se requerían al menos dos tercios de los votos de los presentes, en una cámara que tiene 72 senadores, para aceptar las dos designaciones decretadas por Milei a través de un mecanismo de excepción.
Pero las postulaciones fueron rechazadas por abrumadora mayoría. En el caso de Lijo, por 43 votos en contra, frente a 27 a favor y una abstención, mientras que la de García-Mansilla fue denegada por 51 votos negativos y 20 positivos.
A más de un año de haber enviado al Senado los pliegos de sus candidatos para integrar la Corte Suprema, y sin lograr durante este tiempo el aval de la cámara alta, Milei había aprovechado que el Senado estaba en receso en febrero para designar en comisión a Lijo y a García-Mansilla como candidatos al máximo tribunal del país.
Pero la Constitución solo autoriza al presidente a designar en comisión a los posibles candidatos a la Corte Suprema en caso de que no pueda funcionar el tribunal y la Cámara alta esté en receso.
Organismos civiles y de derechos humanos del país, el propio Colegio Público de la Abogacía de esta capital y buena parte del arco político, además de abogados constitucionalistas, habían cuestionado la maniobra de Milei, que no tiene precedentes.
También fue un hito el rechazo de la cámara alta a su intento de meter por la ventana a Lijo y García-Mansilla como jueces de la Corte Suprema para completar las dos vacantes que tenía el tribunal.
El caso de este último puede traer disputas en el frente político y judicial y abrir una crisis institucional.
La permanencia del abogado en la Corte Suprema, que dijo ante el Senado que no asumiría como juez del máximo tribunal del país si era nombrado por decreto, es defendida por el Gobierno, que considera que su designación sigue vigente hasta el 30 de noviembre pese al rechazo de la Cámara alta, que es la que tiene las atribuciones de convalidar su postulación.
La candidatura de Lijo, que no había asumido porque la Corte Suprema rechazó su pedido de licencia en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal 4, del que es titular, ha sido también cuestionada por numerosos organismos civiles y sociales de este país sudamericano.
SIN JUECES Y SIN FOTO
Milei tomó conocimiento de este varapalo durante la gala en la que fue distinguido con el décimoctavo premio, casi todas de fundaciones ultraconservadoras o de ultraderecha, desde que asumió su cargo en diciembre de 2023. En este caso, fue el «León de la Libertad», en la ceremonia «American Patriot» organizada por la Fundación Make América Clean Again.
En un discurso durante la gala, Milei anunció que su Gobierno estaba abocado a «readecuar la normativa» de su país para cumplir con los requerimientos que conlleva la decisión de Trump de aplicar un arancel de 10 por ciento a las exportaciones argentinas.
No sirvió su alineamiento incondicional con EEUU, que lo hizo viajar allí de manera imprevista para buscar un nuevo gesto de Trump en su favor, mientras trata de acelerar un nuevo préstamo del Fondo Monetario Internacional (FMI) por 20.000 millones de dólares.
Tampoco llegaron a buen puerto las tácticas de persuasión que desplegó en Washington el ministro de Relaciones Exteriores, Gerardo Werthein, en sus reuniones con su par estadounidense, Marco Rubio, y con el secretario de Comercio de los Estados Unidos, Howard Lutnick.
«Prevemos un encuentro en Mar-a-Lago, la casa del presidente», había deslizado horas antes.
Milei no pudo reunirse con su par estadounidense. Tenía un campeonato de golf, y luego se retiró a descansar en su residencia de verano.
Milei ha vuelto a Buenos Aires, donde continúa lo que dejó al irse: un riesgo país en ascenso, bonos en caída y un frente áspero en el terreno político, con una huelga general a la vista para el 10 de abril, la tercera que enfrenta desde que asumió al frente de la primera magistratura.