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Elecciones

Áñez ratifica la ley que fija las elecciones de Bolivia para el 18 de octubre y la COB habla de traición

"La COB y el Pacto de Unidad nunca han traicionado y jamás van traicionar a su pueblo. Hoy hemos sufrido una traición y eso lo tienen que conocer el pueblo y los movilizados".

La presidenta de Bolivia, Jeanine Áñez

La presidenta interina, Jeanine Áñez, ha ratificado la ley que fija como fecha límite para celebrar las elecciones generales el próximo 18 de octubre, mientras la Central Obrera Boliviana (COB) ha calificado de «traición» la decisión de la Asamblea Legislativa de aprobar dicha legislación pues «no se ha consensuado con el pueblo boliviano».

«La COB y el Pacto de Unidad nunca han traicionado y jamás van traicionar a su pueblo. Hoy hemos sufrido una traición y eso lo tienen que conocer el pueblo y los movilizados. Esta ley jamás se ha consensuado con nosotros, ni con el pueblo boliviano», ha denunciado el secretario ejecutivo de la COB, Juan Carlos Huarachi.

El principal sindicato boliviano, afín al Movimiento al Socialismo (MAS) del expresidente Evo Morales, propuso en las últimas horas acabar con las movilizaciones que tienen bloqueadas las principales vías de acceso a las ciudades del país desde hace poco más de una semana si los comicios se adelantaban al 11 de octubre.

Sindicatos, agrupaciones mineras y movimientos sociales han organizado protestas por la postergación de las elecciones para el 18 de octubre, después de que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) se retracta tras aprobar en un primer momento la celebración de los comicios para el 6 de septiembre.

Los partidarios de Morales han denunciado que se trata de una estrategia del nuevo oficialismo para evitar el triunfo y desgastar al candidato del MAS, Luis Arce, después de que partiera como máximo favorito en las encuestas de intención de voto celebradas antes de que estallase la crisis sanitaria provocada por la pandemia de la COVID-19.

No obstante, en los últimos días Morales ha pedido a sus simpatizantes que acepten el 18 de octubre como fecha para las elecciones generales y se ha preguntado «para qué estar peleando por una semana» y ha advertido a sus seguidores de que seguir con esta postura sólo beneficia al Gobierno de Áñez que «no quiere que se resuelvan los bloqueos» y así seguir culpando al MAS de la crisis.

Por su parte, la presidente interina de Bolivia ha señalado durante la firma de ley electoral en un pequeño acto celebrado en el Palacio Nacional que se trata de un nuevo paso para una «segunda pacificación» del país y ha señalado que tras este acuerdo los bolivianos están poniendo por delante «la democracia a la dictadura» y «el diálogo al bloqueo».

«Queremos la vida antes que la guerra, por eso queremos que pase el oxígeno», ha dicho en relación a los problemas que el nuevo oficialismo ha denunciado tener cuando pretende salvar los bloqueos para transportar material médico por todo el país para hacer frente a la pandemia.

Por su parte, posteriormente el Tribunal Supremo Electoral (TSE) ha subrayado que las generales del 18 de octubre son «definitivas, inamovibles e impostergables».

El presidente del TSE, Salvador Romero, ha manifestado que considera que este acuerdo «transmite un mensaje político fuerte», ya que ha sido aprobado por unanimidad en la Asamblea Legislativa –dominada por el MAS–.

En cuanto a la situación de los bloqueos, Romero espera que la firma signifique la «progresiva» desmovilización de las protestas, pese a que la COB ya ha señalado su oposición a dicho texto.

CRISIS POLÍTICA

Después del supuesto fraude electoral denunciado por la oposición tras su derrota en las elecciones del 20 de noviembre del año pasado, junto a las presiones de la Organización de Estados Americanos (OEA), Morales dimitió y se exilió –primero a México y luego a Argentina–, dando lugar a una ola de disturbios que se saldó con más de 30 muertos en enfrentamientos entre partidarios y detractores suyos y con las fuerzas de seguridad.

Los partidos acordaron repetir las elecciones el 3 de mayo pero tuvieron que ser aplazadas por el coronavirus. Ante la imposibilidad de fijar una nueva fecha, el Congreso señaló el 6 de septiembre, algo aceptado en un principio por el TSE, aunque no tanto por el Gobierno, que insistía en aplazar aún más los comicios. Finalmente, el órgano electoral cambió de opinión y los postergó al 18 de octubre, generando así el origen del nuevo conflicto.

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