americaeconomica.com

El vicepresidente venezolano ‘tiende puentes’ con la oposición

Aristóbulo Istúriz, vicepresidente de Venezuela
Aristóbulo Istúriz, vicepresidente de Venezuela
miércoles 16 de marzo de 2016, 01:00h
Es casi como una telenovela mexicana. MUD y PSUV parecieran vivir un vínculo amor-odio. Hay una confrontación áspera de poderes, y diferencias acendradas –en lo político y lo ideológico-, pero Aristóbulo tiene el carisma suficiente para encender la chanza en el Hemiciclo.
Es casi como una telenovela mexicana. MUD y PSUV parecieran vivir un vínculo amor-odio. Hay una confrontación áspera de poderes, y diferencias acendradas –en lo político y lo ideológico-, pero Aristóbulo tiene el carisma suficiente para encender la chanza en el Hemiciclo. Tal vez sea una cosa positiva. Tal vez la comparecencia de ayer sea la primera piedra de un nuevo entendimiento entre poderes.



La comparecencia del profesor Aristóbulo Istúriz, Vicepresidente de la República, ante la Asamblea Nacional (AN), no estuvo exenta de dos o tres momentos desagradables, pugnaces, pero –mutatis mutandi-, pareciera que estamos ante el primer eslabón de un eventual entendimiento entre los poderes. Istúriz cumplió. Asistió, en primer lugar. Y más allá de la calidad de la data suministrada, contestó algunas de las preguntas que los diputados quisieron hacer. Falta ver qué decisión toma la Cámara, con respecto a la prórroga o no del Decreto de Emergencia Económica.



Istúriz defendió las acciones que el Ejecutivo ha adoptado con el Decreto, que son básicamente los 14 motores que tienen sus cadenas y rubros respectivos, en lo que representa un modelo más de centro izquierda, alejado del materialismo histórico, o la teoría valor-trabajo. Que el modelo rentista se agotó, que los precios del petróleo han caído exorbitantemente, y que se pide la prórroga por la existencia y persistencia de las causas que motivaron el decreto.



El Vicepresidente metió el pecho por los 8 decretos que se desprenden del Decreto de Emergencia Económica, entre los cuales están decisiones como la centralización de las compras públicas, o la nueva tarjeta que direcciona el subsidio “hacia los más pobres y vulnerables”. Es decir, Aristóbulo quiso poner en claro que el Gobierno sí está haciendo frente a la debacle económica, y no precisamente con paños calientes de corte neo comunista; pero tampoco con políticas neoliberales.



Peor que Al Qaeda



Hizo particular énfasis al referirse al portal DolarToday, el cual –según dijo- tiene letales incidencias en el curso de la economía loca, al punto de tocar en 70% la tasa de inflación. Al final de la jornada, parece mentira, el web site sería culpable de todos los males del país. El diputado José Manuel Olivares (MUD), consultado por este reportero en los jardines, diría que “ahora resulta que DolarToday es más peligroso que Al Qaeda”, dejó caer con sorna.



Aristóbulo dijo que en el nuevo modelo, la sustitución de importaciones es una palanca clave y también las exportaciones, “porque necesitamos divisas”. Pero volvió con el sonsonete de la guerra económica, y la conspiración internacional que se refleja en el alza del riesgo país, pese a haber honrado los compromisos de deuda. No. Que nadie lo pondría contra las cuerdas para obligarlo a hablar de la deuda, porque las estrategias no se revelan.



Que no. Que nunca aplicarían un torniquete neoliberal, pero cuando se refirió al Arco Minero, casi lo hace citando a Milton Friedman: “vamos a hacer lo mismo que en la Faja del Orinoco. Certificar, monetizar y generar valor para el país”, dijo por la libre. Vendría la ronda de preguntas, y en un momento dejó en claro que una cosa es estudiar y otra gobernar. Visto en su conjunto, el paquete de acciones tomadas en estos 60 días por el Ejecutivo no son neoliberales, pero refrendar lo que diría luego Miguel Pérez Abad: “nosotros no desconocemos al mercado”. O sea, en Cuba reciben a Obama con alfombra roja, y Pérez Abad salía ayer para La Habana con Maduro, según deslizó en llamada telefónica antes de contestar las preguntas de KonZapata.



Como la vida misma



Julio Borges (MUD), palabras más o menos, le preguntó por qué prorrogar el decreto. Istúriz le contestó sencillo, como quien le habla a un muchacho: porque hay una crisis económica y el barril está en 20 dólares. Carlos Andrés Michelangeli, en vista de la macabra espada de Damocles que sería DolarToday, preguntó qué hará el Gobierno para atacar la inflación. Aristóbulo espetó que “lo que termina con la inflación es la producción (aplausos), pero el modelo productivo debe respetar los logros de la revolución”.



En fin, llegarían las repreguntas, para lo cual estaba reservado José Guerra –de la bancada de la MUD- y Víctor Clark, en nombre de la bancada del PSUV. José Guerra no terminó por preguntar nada, pero le dijo a Istúriz que el modelo econométrico, según el cual DolarToday incrementaría en 70% la inflación está totalmente errado. Víctor Clark pidió a Istúriz que le dijera qué papel juegan los jóvenes en el nuevo modelo productivo. Nunca le respondió.



Concluyendo, la comparecencia de Aristóbulo Istúriz ayer ante la AN podría ser la primera vez en que el Gobierno saca la cabeza del agua, desde el pasado 6D. Podría ser la bisagra perfecta para que comience a haber un entendimiento entre poderes. Istúriz hizo un poco de chanza: “Yo no sé por qué José Guerra tiene que hablar de un dólar negro”, bromeó en alusión a su propia piel de mulato prieto. Fue la perfecta antesala para cerrar la jornada. Todos rieron. Y quitando los incordios ideológicos y políticos que los separan, MUD y PSUV parecieran quererse mucho en el fondo. Es casi una telenovela mexicana. Te odio y te quiero. Mejor no nos pisemos la manguera.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de America Economica

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.